Publicado 12/04/2020 12:41CET

La plantilla de ayuda domiciliaria de Sevilla capital se ve más "expuesta" a contagios por la ampliación de servicios

Una profesional presta ayuda a domicilio.
Una profesional presta ayuda a domicilio. - GOBIERNO DE ARAGÓN

SEVILLA, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las empleadas de las empresas contratadas por el Ayuntamiento de Sevilla para el servicio de ayuda domiciliaria a personas dependientes han alertado de que la ampliación de los servicios mínimos dictados por el estado de alarma derivado de la expansión del coronavirus Covid-19 ha incrementado su grado de "exposición" a posibles contagios, dada la falta de suficientes equipos de protección o las visitas de familiares a las viviendas de los dependientes asistidos.

Según ha explicado a Europa Press una portavoz del comité de empresa de Clece, empresa contratista del Ayuntamiento hispalense para la prestación de la ayuda domiciliaria, --adjudicada a esta entidad, Advaze, Domusvi y Claros--, las trabajadoras de este servicio están afrontando con "miedo y ansiedad" la ampliación de los servicios mínimos decidida por el Consistorio.

Según ha indicado, si bien las servicios mínimos implantados en esta prestación a personas dependientes por el estado de alarma habían motivado que sólo trabajasen unas 200 de las cerca de 2.000 empleadas de la ayuda domiciliaria de Sevilla capital, con sólo labores de aseo a usuarios considerados grandes dependientes y la cobertura de sus necesidades en materia de alimentación o adquisición de productos básicos, tras las "quejas" de los beneficiarios dichos servicios han sido "incrementados" con la consecuente reincorporación de personal.

En ese sentido, esta portavoz de las trabajadoras ha explicado que *persiste la insuficiencia de equipos de protección individual (EPI), con el obligado "reciclaje" de las batas desechables y la "reutilización" de otros materiales de protección, individualizados eso sí para la asistencia a cada persona. El Consistorio, de su lado, defendía recientemente que ha repartido unos 33.000 guantes y más de 73.000 mascarillas entre los servicios municipales, incluyendo el de ayuda a domicilio.

LOS DEPENDIENTES RECUPERADOS DEL COVID-19

Las profesionales, según ha precisado, sólo reciben la equipación completa de protección a la hora de atender a dependientes que se recuperan en sus viviendas del Covid-19 tras haber recibido el alta hospitalaria o personas cuyos síntomas inducen a "sospechar" de un posible contagio, pues "por la Ley de Protección de Datos" estas trabajadoras no contarían con información oficial y directa sobre la situación de cada usuario de la ayuda a domicilio.

"Vamos a ciegas", ha lamentado esta portavoz de la plantilla municipal de la ayuda domiciliaria, agregando que además, muchas de las empleadas afrontan situaciones como la negativa de algunos dependientes a usar mascarillas o la presencia frecuente de familiares y allegados en las viviendas de los usuarios de la ayuda a domicilio.

A este último respecto, esta portavoz de las trabajadoras ha comprendido que en determinadas ocasiones los familiares de los dependientes acudan a las viviendas de los mismos para solucionarles alguna necesidad, pero ha alertado de que las empleadas también habrían detectado visitas injustificadas a estas personas, incluso procedentes de otras provincias. "Es muy complicado controlar esas situaciones", ha expuesto.

MÁS "EXPOSICIÓN"

Así las cosas, esta portavoz de las trabajadoras ha avisado de que la ampliación de los servicios mínimos ha ampliado el grado de "exposición" de la plantilla a posibles contagios de coronavirus Covid-19.

"Ha sido una locura, porque no hay materiales (de protección) para todas, hay situaciones en las que vamos a ciegas y encontramos a parejas, hijos y nietos de los dependientes en sus viviendas", ha resumido, agregando que estas situaciones se están traduciendo en "miedo y ansiedad" entre las empleadas, muchas de las cuales ya han solicitado su baja médica por diversos motivos.

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