Archivo - Ciclistas junto a la antigua estación de La Rigüela - A CONTRAMANO - Archivo
SEVILLA 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
La asamblea de ciclistas A Contramano ha recordado este miércoles que estos días se cumple el primer aniversario de la demolición de la estación ferroviaria de La Rigüela, localizada en Guillena (Sevilla) y legado histórico del antiguo trazado del ferrocarril de las minas de Cala a San Juan de Aznalfarache.
Dicha demolición motivó toda una controversia, exponiendo la Junta de Andalucía que se trataría de actuaciones acometidas sin autorización por un particular, extremo ante el cual la Administración andaluza detectó infracciones en materia de agua y de disciplina urbanística de las que daba trasladado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) y al Ayuntamiento de Guillena, administración esta última que habría incoado su propio expediente.
Tras ello, y a instancias de los colectivos ciudadanos, la Diputación de Sevilla formalizaba una declaración institucional en defensa de "la protección del patrimonio industrial" del antiguo ferrocarril de Minas de Cala a San Juan de Aznalfarache y sus ramales y la transformación de dicha antigua línea ferroviaria en vía verde.
Esta declaración institucional, en línea con la realizada por el pleno del Ayuntamiento de Guillena, entre otros, era fruto de una petición de la Asociación Sevillana en Defensa de los Caminos Públicos (Asedeca), la asociación de ciclistas A Contramano, Ecologistas en Acción y la Fundación Patrimonio Industrial de Andalucía, tras dicha demolición de la antigua estación de la Rigüela, avisando de que tal extremo implica "una pérdida importante de patrimonio histórico y debe suponer un toque de atención para todas" las instituciones.
EL "POTENCIAL" DEL LEGADO
En ese sentido, esta declaración institucional redactada merced al citado manifiesto de los colectivos defendía que los vestigios del antiguo ferrocarril de Minas de Cala a San Juan tienen "un gran valor potencial como atractivo para el turismo y la práctica deportiva en los municipios por los que discurre el antiguo trazado ferroviario".
La declaración institucional reclamaba así la "protección del patrimonio industrial del ferrocarril de Minas de Cala a San Juan de Aznalfarache y sus ramales de Santa Olalla-Teuler y El Castillo de las Guardas-Nerva; con la salvaguarda de su entorno medioambiental y su conversión en vía verde".
Los colectivos, junto con diversos ayuntamientos de las provincias de Huelva y Sevilla, han formalizado además un escrito en la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, en demanda de declarar bien de interés cultural (BIC), como lugar de interés industrial, todo el legado patrimonial asociado al ferrocarril de Minas de Cala a San Juan de Aznalfarache y sus ramales de Zufre-Santa Olalla-Teuler y Ronquillo-Empalme-Minas del Castillo de las Guardas-Peña de Hierro; y al ferrocarril de Aznalcóllar al Guadalquivir y su ramal de Gerena a Gerena-Empalme.
ATRACTIVOS
Estos colectivos y ayuntamientos señalan que dichos trazados ferroviarios incluyen obras de gran magnitud, como puentes y túneles, entre otras obras de ingeniería.
"Esta red se puede recuperar de nuevo para servicio de la ciudadanía como vías verdes, lo que ayudaría a combatir los problemas que están sufriendo los pueblos serranos, proporcionando una nueva vía de desarrollo con el turismo activo, cultural y de naturaleza asociado a este tipo de vías ciclopeatonales. La red serviría también como acceso para emergencias (bomberos, etc.) al corazón de la sierra", exponen.
"Hemos puesto en marcha un tren que tiene una larga vía por recorrer. Hemos pasado por manifestaciones reclamando la protección del patrimonio industrial y su reconversión en vía verde, hemos mantenido reuniones con Administraciones a todos los niveles, hemos percibido la proactividad de algunas, el letargo de otras y el anclaje al pasado de alguna otra", resume A Contramano.