Actualizado 23/09/2015 18:48 CET

"Segunda multa coercitiva" por "obras sin licencia" en la Fábrica de Vidrio

SEVILLA, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha acordado imponer una "segunda multa coercitiva" a cuenta de las "obras realizadas sin licencia" en la antigua fábrica de vidrios La Trinidad, enclavada en la avenida de Miraflores y cuya nave central, hornos y chimenea están protegidos como bien de interés cultural (BIC). La sanción deriva del "incumplimiento" de los acuerdos adoptados en 2012 por dichas obras sin licencia, toda vez que en aquel año la justicia investigaba un presunto posible expolio en el recinto.

En concreto, y según la documentación recogida por Europa Press, la comisión ejecutiva celebrada por la Gerencia de Urbanismo el pasado 2 de septiembre acordó, textualmente, "imponer la segunda multa coercitiva por incumplimiento de la resolución de esta Gerencia de Urbanismo de fecha 19 de octubre de 2012 y posterior acuerdo de la comisión ejecutiva de 4 de diciembre de 2012, por el que se requirió la legalización de las obras realizadas sin licencia" en la Fábrica de Vidrio.

Recordemos que por aquel año, el de 2012, en el contexto de los trabajos de demolición autorizados por la Gerencia de Urbanismo a la junta de compensación creada en torno a la propiedad de la parcela, la plataforma ciudadana 'Salvemos la Fábrica de Vidrios la Trinidad' denunciaba ante la Fiscalía de Urbanismo, Medio Ambiente y Patrimonio Histórico, un posible caso de expolio a cuenta de la destrucción de unos hornos de temple y recocido, así como unas calderas, unas instalaciones aéreas de transporte de vidrio y un horno de fusión, entre otras cosas, a través de "medios mecánicos planificados". El Consistorio, de su lado, descartaba derribos ilegales en tales labores.

La Fiscalía de un lado y el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla de otro lado, de cualquier modo, se hacía cargo respectivamente de la denuncia de la plataforma y de otra denuncia de la propia junta de compensación, por la desaparición de "piezas pertenecientes" a la nave central, los hornos y la chimenea de la planta, espacios del conjunto fabril protegidos gracias a la declaración de bien de interés cultural que pesa sobre este antiguo recinto de la avenida de Miraflores.

LA FÁBRICA DE VIDRIO. UN POCO DE HISTORIA

Fue el 4 de septiembre de 2001 cuando la Consejería de Cultura acordó inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz este antiguo y simbólico conjunto fabril de la avenida de Miraflores, adquirido por la sociedad Edificarte Promoción Inmobiliaria, declarada hace años en concurso de acreedores en el marco de la catástrofe sufrida por el sector inmobiliario y de la construcción.

El recinto es uno de los escasos ejemplos que ha pervivido de la arquitectura de la gran industria y de la primera expansión industrial de Sevilla fuera de su recinto amurallado. La declaración de bien de interés cultural incoada y aprobada en aquellos tiempos, en concreto, protege la nave central, los hornos y la chimenea de la planta como lugar de interés etnológico, aunque la Administración autonómica promueve desde hace años un procedimiento para catalogar también las naves dos y tres y unificar los activos protegidos en una única tipología: la de "lugar de interés industrial". La idea, según la negociación promovida años atrás, era ceder al patrimonio público los espacios protegidos a cuenta de sus restricciones en materia urbanística.

A lo largo de los últimos años, de cualquier forma, la quiebra de Edificarte Promoción Inmobiliaria ha agudizado el abandono y ruina del conjunto fabril, que ha sido objeto de diversas ocupaciones ilegales y episodios de expolio.

El pasado mes de junio de 2014, no obstante, la Gerencia de Urbanismo anunciaba que había culminado el diseño de una nueva propuesta de ordenación que replantea "todo el sector". La nueva ordenación queda plasmada en una modificación del vigente plan especial de reforma interior que, en concreto y según la documentación recogida por Europa Press, amplía las restricciones e instrumentos de protección a las naves auxiliares del conjunto, el muro de cerramiento y el patio de operación del recinto.