Sevilla.- Las familias de chabolistas encerrados en la Catedral no tendrán límite de estancia en su interior

Europa Press Andalucía
Actualizado: lunes, 20 marzo 2006 17:32

SEVILLA 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las personas pertenecientes a siete familias de etnia gitana procedentes del asentamiento chabolista del Vacie (Sevilla) que se encuentran desde el pasado viernes instaladas en la Catedral de la capital hispalense no tendrán límite de tiempo para su estancia en el interior del templo, según informaron a Europa Press fuentes del Arzobispado.

Estas familias se encontraban concentradas desde el pasado martes 7 de marzo en Plaza Nueva para solicitar una entrevista con el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, en orden a pedirle "un cobijo para poder vivir, no un piso de lujo", porque consideran que están "desamparadas" después de que sus chabolas fueran demolidas tras una intervención policial.

En declaraciones a Europa Press, la portavoz de los concentrados, Matilde Alvarez, contó que al volver de trabajar "como cualquier persona", encontraron que todo lo que había en las viviendas había desaparecido, por lo que se instalaron en un derribo donde permanecieron un mes "sin agua, luz, ropa o comida y pasando necesidades". "No podíamos vivir de esa manera", y, por eso, dijo que "me he llevado días y días en la puerta del Ayuntamiento" a la espera de una solución. "Teníamos un trabajo y una choza y ahora somos dueños de nada", se lamentó.

Los niños, según la portavoz, no duermen allí, sino que permanecen con familiares y "van a la escuela para que no estén aquí tirados, y al comedor a comer comida caliente".

Alvarez, asimismo, relató como "hay gente que se está debilitando porque estamos solamente con bocadillos, durmiendo en el suelo". Además, señaló que están pasando frío, "pero no tanto como pasamos en la calle", que comen "lo que nos traen" y que se asean "como el lavado del gato". Debido a esta situación, tanto Matilde como otras mujeres no pudieron volver a trabajar en el 'Proyecto Clavel' ni pagar autónomos. Además, tuvo que desistir de una operación que tenía pendiente porque perdió todo en su chabola.

Por su parte, la nuera de Alvarez, Fátima Ruiz, es madre de dos niños de seis y cuatro años, que duermen en casa de una cuñada y le dicen que la echan mucho de menos, que se encuentran "muy solos". Ella pidió que "los niños no sufran como estamos sufriendo nosotros" y añadió que le gustaría poder llevar "una vida normal".

Los ocho afectados se instalaron en la zona anexa a la Puerta de San Miguel (avenida de la Constitución), donde han acotado con vallas un espacio en el que han situado sus enseres, sillas y mantas, y donde reciben durante el día las visitas de sus familiares. Además, estas familias de etnia gitana reciben "atención social" por parte de personas que voluntariamente se acercan a la Catedral y les facilitan alimentos y ropa.

Los chabolistas aprovecharon la celebración de un acto que se celebraba en la Catedral el pasado viernes para acceder a su interior. Una vez que los asistentes al acto se marcharon, ellos permanecieron en el lugar y, tras hablar con los responsables del templo, decidieron pasar la noche allí.

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