SEVILLA 13 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Manuel Román, aclaró hoy que todos los miembros de su entidad saben "muy bien lo que es el respeto y la tolerancia", y "desde la libertad y el respeto" reafirmó sus críticas a la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla (Biacs) por exponer una obra que une los conceptos de sexo y Semana Santa.
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, dijo el sábado en relación a esas críticas que el arte "necesita un espacio de libertad que tiene que estar combinado con el respeto", recordando que España "es un país aconfesional" en el que se respeta "la mayoría de católicos que constituyen la historia religiosa de este país".
En declaraciones a Europa Press, Román afirmó hoy que cuando consideró "deplorable" que la Biacs "haga un mal uso de la libertad de expresión y falte al respeto a las tradiciones y los sentimientos de la ciudad" al exponer la instalación de Josephine Meckseper, lo expresó "desde la libertad y el respeto, y lo mantengo".
"Lo dije y me ratifico, desde la libertad y el respeto, porque lo que pido es que se respete cualquier forma de expresión que se haga desde el respeto", añadió.
Román criticó recientemente que la Biacs haga "un mal uso de la libertad de expresión y falte al respeto a las tradiciones y los sentimientos de la ciudad". Así, opinó que "algo que atenta contra algo tan nuestro me parece deplorable y evidencia que hoy en día ya no se sabe dónde está el tope de la libertad de expresión". Así, acusó a la artista y a la organización de la muestra de "mal gusto" y añadió que "es un ejemplo de cómo no se debe actuar".
Aunque dijo que "en el ámbito artístico se han visto ya muchas actuaciones de este tipo, sobre temática religiosa, y se han denunciado", rechazó tomar ningún tipo de medida más allá de la crítica, en respeto de la libertad de expresión, sobre la que dijo que "también debe respetar las creencias y sentimientos de todo el mundo".
En concreto, la instalación de la alemana Josephine Meckseper consiste en una vitrina en la que se expone un crucifijo que cuelga de la entrepierna de un maniquí, vestido con lencería fina, ante un nazareno de la Amargura.
Carmen Calvo dijo el sábado que "los vientos que corren internacionalmente hablando tienen que ser de libertad y respeto" y abogó por que "ese espacio de la libertad esté combinado con el respeto lo más ampliamente posible".