SEVILLA 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Salud, María Jesús Montero, inauguró hoy la nueva Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Virgen Macarena, de la que destacó "es la más moderna de toda Andalucía", dispone de hasta 30 habitaciones (boxes) individuales y cuya "renovación" del material tecnológico "permite que todos los pacientes estén continuamente vigilados y controlados por el personal médico y enfermero".
En declaraciones a los periodistas tras su visita a dichas instalaciones, Montero subrayó que todas las habitaciones (boxes) de la UCI del Macarena son individuales, "lo que supone que este tipo de pacientes ganan en intimidad", al tiempo que resaltó que "todas ellas disponen de entrada de luz natural".
Según explicó, la entrada de luz natural "también posibilita que el paciente no se desoriente cuando pasa muchos días en este tipo de unidades y sin tener una referencia directa del exterior", un extremo, reconoció, "que es frecuente que exista" en algunos casos.
En cuanto al cambio de configuración de esta unidad, explicó que la misma databa "de la década de los 70" y que, por tanto, "estaba diseñada con los parámetros típicos de aquel momento en los que primaba los grandes espacios con un control central de enfermería".
"Hemos pasado a una nueva imagen, en la que cada paciente tiene su propio espacio de intimidad y una tecnología que nos permite tenerlo monitorizado con mejores garantías", argumentó la titular de Salud, quien sostuvo que este cambio en las UCI "supone un antes y un después". En concreto, este sistema de monitorización de pacientes mide todos los parámetros vitales, tales como el pulso, la temperatura, la presión invasiva, la saturación venosa mixta o las arritmias.
En este sentido, avanzó que este tipo de modificaciones en las UCI "será una imagen a la que progresivamente nos habituaremos, ya que estos dispositivos son una prioridad" para su departamento.
Así, detalló que esta unidad, "que antes era diáfana, abierta y en la que todos los pacientes eran vigilados bajo un control central", se ha reconvertido en un dispositivo en el que "cada uno de los boxes está separado, de manera que la monitorización se lleva a cabo de forma tecnológica y desde el control de enfermería".
ENTRADA DE FAMILIARES Y CAPACIDAD DE ATENCIÓN.
"Ello permite que un paciente esté recuperándose sin necesidad de compartir el espacio con otras personas", insistió en la misma línea la responsable andaluza, que agregó que los nuevos boxes "también facilita la entrada de familiares al disponer de medidas de precaución para que no exista difusión de los gérmenes habituales que tenemos las personas". En concreto, precisó que estas habitaciones disponen de de un aseo de manos.
Agregó que la reforma de esta unidad, que ha posibilitado ampliar este área con ocho nuevas camas, permitirá incrementar en un 25 por ciento los pacientes que atiende al año, pasando de las 1.500 actuales a las 2.000 personas, "bien procedentes de la zona de urgencias (18%) o bien de personas que han sido sometidas a intervenciones graves, como las cardíacas o toráxicas, y que necesitan un período de recuperación postquirúrgico".
PLAN DE SEGURIDAD CLÍNICA.
De igual modo, resaltó que esta UCI se ha dotado, tal y como marca el Plan de Seguridad Clínica que recientemente presentó su departamento, de un dispensador automático de fármacos, "una máquina que permite, en conexión con el Servicio de Farmacia, que se sepa en cada momento que medicación tiene cada paciente que está en la UCI".
Este dispensador permite, además, que el profesional sanitario se "oriente" hacia el lugar "donde tiene que coger la medicación", con lo que "se evitan errores en la administración de algunos fármacos", un problema "que suele ocurrir con más frecuencia cuando los envases y tipo de sustancias --empleadas-- son parecidas". "Por tanto, no solo ganamos en comodidad y calidad, sino también en seguridad clínica", concluyó.
La reforma y ampliación de la UCI, ubicada en la primera planta del hospital y en la que se ha invertido más de 4,9 millones, se compone de una unidad de sépticos y postquirúrgicos con capacidad para 12 camas; una segunda médica, con nueve camas, y una unidad de cirugía cardiotorácica, con otras nueve camas. Asimismo, incorpora una nueva unidad para cuidados intermedios o semicríticos de ocho camas.