Sevilla.- Los ocupas aceptan renunciar a la casa de Aniceto Sáenz si se destina a viviendas para realojos sociales

Europa Press Andalucía
Actualizado: viernes, 3 marzo 2006 16:04

SEVILLA 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

El colectivo de ocupas de Sevilla anunció hoy que el grupo de jóvenes que habita en el número 23 de la calle Aniceto Saénz, donde el pasado miércoles se produjo un intento de desalojo por parte de la entidad propietaria, aceptaría abandonar el inmueble ocupado hace ya años en el caso de que las viviendas se destinasen a realojar a vecinos con problemas de alojamiento y no a edificar "pisos de lujo".

Uno de los portavoces del colectivo de ocupas, José, dijo a Europa Press que los jóvenes están manteniendo toda una serie de "contactos" con los grupos políticos y con la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla para resolver el futuro de la vivienda ocupaba del número 23 de la calle Aniceto Sáenz, en el barrio del Pumarejo, y del Centro Social Ocupado y Autogestionado 'Casas Viejas'.

Una vez que el pasado miércoles se produjo un intento de desalojo por parte de la propiedad del número 23 de Aniceto Saénz, la Comunidad de Bienes Hermanos Bordas Marrodán, el colectivo de ocupas ha lanzado un "órdago" a las administraciones públicas, pues los jóvenes aceptarían el desalojo en el caso de que las seis viviendas que componen el inmueble, donde residen once personas, se destinen a "casas para realojar a vecinos con dificultades y no a construir pisos de lujo".

Igualmente, este portavoz del colectivo indicó que los residentes en la mencionada vivienda aceptarán que los técnicos de la Gerencia de Urbanismo inspeccionen el edificio sólo si la visita está motivada por "obras de seguridad". En cuanto al Centro Social Ocupado y Autogestionado 'Casas Viejas', actualmente en proceso de expropiación, señaló que los ocupas proponen que el inmueble tenga "un uso social y siga siendo autogestionado".

"En Casas Viejas ya se ejerce más actividad que en algunas casas de juventud u organismos oficiales", dijo para advertir de que el recinto debe estar "abierto a todos los colectivos, como ha estado siempre".

"RESISTENCIA PASIVA"

Mientras tanto, el grupo de jóvenes ocupas que habita en el número 23 de la calle Aniceto Sáenz, donde cerca de 70 personas se concentraron el miércoles para evitar un posible desalojo por parte de la Policía Nacional, mantiene una "vigilancia permanente de 24 horas diarias" para ofrecer "resistencia pasiva y pacífica" en el caso de que las fuerzas del orden público procedan a desalojar el inmueble, adosado al Centro Social Ocupado y Autogestionado 'Casas Viejas'.

Según el colectivo de ocupas, la Comunidad de Bienes Hermanos Bordas Marrodán ha solicitado al juzgado de lo Contencioso Administrativo número siete de Sevilla una licencia de derribo para la posterior construcción de un edificio de tres plantas sobre el terreno que ocupa el número 23 de la calle Aniceto Sáenz. Los ocupas sostienen además que la propiedad ha mantenido "abandonado" el edificio durante más de 20 años.

De hecho, y siempre según su versión, la firma privada "rehusó de su obligación de acometer las obras en 2003 para evitar tener que ejecutar la orden de desalojo de los inquilinos a la espera de que la Gerencia de Urbanismo se viera obligada legalmente a responsabilizarse de las mismas".

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