El Sindicato Médico de Sevilla recurrirá el archivo de un caso de agresión a una médico tras dar una baja laboral

Publicado 23/08/2019 10:49:01CET

   Asimismo, el sindicato lamenta que SAS no recurra el sobreseimiento del caso y alerta sobre la "indefensión y abandono de los facultativos"

   SEVILLA, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El Sindicato Médico de Sevilla ha anunciado que recurrirá el archivo del caso de la médico agredida por una empresaria al concederle la baja laboral a uno de sus trabajadores y ha lamentado que los servicios jurídicos del Servicio Andaluz de Salud (SAS) no hayan recurrido la decisión de la jueza de sobreseer dicho caso.

   Según ha informado el sindicato, los hechos tuvieron lugar el pasado 17 de julio en el Centro de Salud de Osuna (Sevilla), donde una médico de Familia fue "increpada e intimidada" por la paciente a la que acababa de atender. La mujer, tras identificarse como la propietaria de un comercio de la localidad, se dirigió a la facultativa en "un tono amenazante e intimidatorio", reprochándole que hubiese dado de baja a uno de sus empleados.

   Ante la notificación del episodio al SAS, mediante la correspondiente Hoja de Agresiones, la agredida interpuso una demanda en la Policía Local de Osuna. No obstante, la jueza ha decretado el sobreseimiento del caso libre del procedimiento y ha acordado el archivo de las actuaciones "al no revestir los hechos caracteres de infracción criminal".

   Tras la decisión de la jueza, los servicios jurídicos del SAS han optado por no recurrir la decisión judicial, por lo que el Sindicato Médico de Sevilla ha manifestado su "profunda decepción por el abandono de la médico", mientras que anuncia la interposición de un recurso.

   En este sentido, el presidente del SMS, Rafael Ojeda, ha señalado que "es inaceptable que la Administración y la justicia dispensen este trato a un profesional amenazado en el desempeño de sus funciones. Si la ley impide castigar a quienes amenazan a los médicos, habrá que cambiar la ley. Mientras tanto, se hace imprescindible aplicar con el máximo rigor la legislación vigente. Resulta desalentador que el SAS ni siquiera se preste a recurrir una decisión judicial tan difícil de asumir".

   Del mismo modo, ha informado de que desde el Sindicato Médico seguirán "luchando con todas las fuerzas por el fin de este grave problema", si bien necesitan que "la Administración adopte de manera urgente medidas que protejan a los médicos y disuadan a los agresores".

   Asimismo, Ojeda ha insistido en que "resultan imprescindibles reformas legislativas que acaben con la impunidad de ciertas formas de insultos y amenazas que actualmente salen gratis al agresor. De lo contrario, nos veremos obligados a adoptar medidas de presión que fuercen a la Administración a proteger de manera efectiva a sus profesionales".

"UNA LACRA CRECIENTE"

   Para los facultativos, este episodio vuelve a poner de manifiesto "la indefensión y el abandono que sufren los médicos ante las actitudes amenazantes y violentas de algunos pacientes". Sólo en los meses de verano, se han registrado cinco agresiones a médicos en la provincia de Sevilla, aunque se estima que hayan sido más, ya que muchos facultativos prefieren no denunciar "por miedo a represalias o por falta de garantías por parte de la Administración". De hecho, cada médico agredido acaba siendo víctima de "una lamentable sucesión de agresiones más allá de la que origina el proceso", según han añadido desde el SMS.

   En este sentido, es parte de ese proceso de agresión "la indiferencia de la Administración ante las situaciones favorecedoras de agresiones" que el Sindicato Médico ha denunciado como la sobrepresión asistencial por ausencia de sustituciones, las consultas que no disponen de escape, la ausencia de timbres o sirenas que alerten a todo el centro, la inexistencia de personal de seguridad y medidas disuasorias de control como existen en numerosos centros públicos de muchísima menor afluencia diaria de personas.

   Para este colectivo, "también es agresión la indiferencia de la Administración una vez producido el episodio, limitándose en la mayoría de los casos a la tramitación de los procedimientos burocráticos establecidos, pero eludiendo la función de acompañamiento que deben realizar tanto cargos intermedios como superiores para que la víctima sea evaluada por los servicios de Medicina Preventiva o de Urgencias, así como para ofrecer apoyo psicológico, asesoramiento jurídico y expresión pública y contundente del rechazo de la agresión".

   Por otro lado, desde el Sindicato Médico han agregado que "es agresión la falta de reconocimiento hacia la víctima que permanece en el puesto de trabajo sin darse de baja tras la agresión, por lealtad a la empresa y a sus compañeros, o que, en caso de necesitar la baja, ve sus ingresos mermados, o que contempla perpleja cómo el episodio que acaba de vivir no merece siquiera el reconocimiento de accidente laboral".

   Igualmente, a su juicio, "es agresión la incapacidad de la justicia de proteger de manera efectiva a la víctima, permitiendo que el agresor ni siquiera tenga que declarar, adoptando decisiones que suponen que amenazar a un médico no tenga consecuencias graves".

   Por último, desde el SMS han vuelto a incidir en que "es agresión que la Administración, aún disponiendo de acceso privilegiado a los medios de comunicación y de un potente gabinete jurídico, abandone a sus profesionales, quizás porque prefiere tolerar estas amenazas indignantes a enfrentarse a sus potenciales votantes".

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