SAN JUAN DE AZNALFARACHE (SEVILLA), 2 (EUROPA PRESS)
El Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (Sppme) anunció hoy que denunciará ante la jurisdicción social las "maniobras de acoso laboral" del Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache (Sevilla), por las "altas politizadas" otorgadas a varios agentes de la Policía Local del municipio que se encuentran medicados y bajo tratamiento psicológico, después de haber solicitado la baja médica por "estrés y ansiedad" junto a otros 17 compañeros.
El presidente de la sección sindical del Sppme en el Ayuntamiento sanjuanero y una de las recientes altas médicas, Miguel Ángel Orgaz, explicó a Europa Press que un total de 15 policías sigue de baja, con lo que el número de funcionarios policiales que actualmente presta servicio en la localidad asciende a diez, de una plantilla de 25, cuando la baja inicial dejó a sólo dos policías trabajando.
El conflicto deviene de la petición del alcalde, Juan Ramón Troncoso (PSOE), de reclamar a la Consejería de Salud la inspección de todas las bajas laborales. A una primera tanda de dos altas se sumaron otras seis otorgadas por la Inspección Médica.
Orgaz, en este sentido, subrayó que los últimos agentes han recibido altas "forzadas y manipuladas". A pesar de lo que consideran una "artimaña" de la utilización "política" de la Inspección Médica por parte del Consistorio, las bajas "están siendo ratificadas, dado que a día de hoy 15 compañeros siguen de baja laboral".
Asimismo, el presidente de la sección sindical sanjuanera del Sppme lamentó que "se está enviando a trabajar a policías que están bajo tratamientos farmacológicos, padeciendo diferentes patologías que han sido reconocidas por la Unidad de Valoración Médica".
Ello, a su juicio, puede acarrear "impredecibles consecuencias" por "poner en la calle a funcionarios sujetos a tratamientos de antidepresivos y ansiolíticos como Trankimazin, Paroxetina, Lorazepam, Medazepam, Lexatin Mirtazapina o Tranxilium, no recomendados para conducir vehículos policiales o portar armas e incompatibles con la función policial" dado que disminuyen considerablemente las condiciones psicofísicas de los enfermos".
El envío de los policías a la Inspección Médica, concluyó Orgaz, "se salta todos los protocolos establecidos para estas situaciones y pone en entredicho los pronunciamientos médicos previos de los médicos de familia, responsables de la situación médica de sus pacientes".