Miebros de la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas en el trayecto final de las minas de San Antón en Carmona (Sevilla), durante la pasada edición del curso de verano de espeleoarqueología de la Universidad Pablo de Olavide - ASOCIACIÓN ANDALUZA DE EXPLORACIONES SUBTERRÁNEAS
CARMONA (SEVILLA), 30 (EUROPA PRESS)
La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha concluido este pasado miércoles la 24 edición de los cursos de verano en su sede de Carmona (Rectora Rosario Valpuesta) con la clausura de la séptima edición del curso 'Introducción a la Espeleoarqueología aplicada: el estudio de las minas de agua'. Unas jornadas en las que se han citado profesionales e interesados en el mundo espeleológico para conocer más sobre las minas romanas de agua del municipio, que cuentan con un carácter "muy singular".
El curso ha estado dirigido por el arqueólogo municipal de Carmona, Juan Manuel Román, y el bombero experto en espeleosocorro, Miguel Ángel Carranco. En las jornadas, que han combinado formación teórica y práctica, han participado profesionales de la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas (AEES), quien ha organizado el curso en colaboración con la Delegación de Patrimonio Histórico de Carmona.
Las sesiones, seguidas por Europa Press, han ofrecido al alumnado la oportunidad de conocer de primera mano estas infraestructuras hídricas que datan de época romana y que abastecieron a la ciudad hasta mediados del siglo XX.
En esta línea, la AEES ha trasladado a los alumnos la importancia de la seguridad y los conocimientos técnicos a la hora de realizar trabajos en yacimientos similares. "En una cueva puede haber multitud de factores graves que pueden provocar una caida", ha afirmado al respecto Carranco. De esta forma, la primera de las sesiones prácticas, celebradas este martes en el pabellón municipal 'Pepe Rivas' de Carmona, ha versado sobre las técnicas de acceso a espacios subterráneos.
En concreto, los profesores explicaron al alumnado el material técnico empleado en estos casos, así como diferentes métodos usados en progresiones verticales y descensos. Tras ello, los participantes practicaron subidas y bajadas a través de cuerdas instaladas en el techo del pabellón. Asimismo, en el inicio de la jornada, los estudiantes acudieron hasta las cuevas de La Batida, a las afueras de Carmona, para familiarizarse con estos espacios y aprender diversos métodos de documentación topográfica.
LA ÚLTIMA JORNADA HA CONSISTIDO EN UNA EXPEDICIÓN EN LA CUEVA DE SAN ANTÓN
Por otra parte, la experiencia en La Batida ha servido como preparación para la tercera y última jornada del curso de verano. Este pasado miércoles, los alumnos se han adentrado en la mina subterránea de San Antón, ubicada en el casco urbano y que es "una de las mejores conservadas de la ciudad", según los expertos. En ella, han realizado prácticas de descenso vertical mediante cuerda y han puesto a prueba los conocimientos de documentación en espacios subterráneos.
De esta forma, los estudiantes han podido emplear las distintas técnicas empleadas por la AEES en estas exploraciones, como el uso de medidor láser y de brújulas. "Hoy en día, con un móvil y un medidor digital, podemos trazar las dimensiones de una gruta de una forma más sencilla que antes", ha señalado uno de los profesores.
Igualmente, Román, quien ha guiado la ruta subterránea, ha mostrado el "carácter singular" de esta infraestructura. Activas desde hace más de mil años, estas minas de agua "han abastecido a pilares de ganado y fuentes públicas hasta mediados del siglo pasado", ha asegurado, al tiempo que ha indicado que su uso continúa en algunas viviendas, a través de pozos que conectan con dichos espacios.
Por ello, los estudiantes han documentado formaciones naturales como estalactitas activas y coladas de carbonato cálcico, "señales de que el nivel freático sigue activo en la zona". En concreto, el objetivo de las actuaciones patrimoniales venideras pasa por mejorar uno de los accesos a la mina de San Antón, a través de la plaza de la Constitución.
De hecho, Román ha explicado que la intención es incorporar unas escaleras para crear una salida de emergencias, de cara a los trabajos espeleológicos. Además, ha matizado que pese a contar con un buen estado de conservación, estas minas presentan dificultades para visitarse de forma turística. "Para acceder a ellas sería necesario unas nociones técnicas sobre espeleología", ha detallado.
EL CURSO PRETENDE QUE LOS CIUDADANOS "CONOZCAN Y VALOREN" ESTE PATRIMONIO
Además de los objetivos anteriores, el curso también aspira a dar a conocer este patrimonio entre la ciudadanía. "Ellos son los propietarios de este patrimonio", por lo que es "fundamental" que conozcan su alcance e importancia, ha asegurado Román.
Por ende, los trabajos profesionales que se vienen realizando en distintas minas subterráneas de agua aspiran a "establecer medidas cautelares" para garantizar "su correcta protección y conservación", debido a que "no se conocen lo suficiente".
La clausura del curso ha incluido la entrega de diplomas y un reconocimiento al esfuerzo de todos los participantes y ponentes. Todos ellos han expresado su satisfacción por haber realizado el recorrido a lo largo de las minas subterráneas y han destacado la oportunidad de participar en dicha expedición.