Los vendedores del antiguo mercadillo del Charco de la Pava convocan una protesta en demanda de soluciones

Protesta de los vendedores del Charco de la Pava
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 22/05/2019 15:56:52CET

SEVILLA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Rastro Ecológico, que congrega al colectivo de vendedores que instalaba cada domingo sus puestos en el Charco de la Pava, prevé celebrar el viernes una nueva concentración para denunciar que después de que hace ya más de un año y medio el Ayuntamiento de Sevilla comenzase a impedir la celebración de este mercadillo, el Gobierno local del socialista Juan Espadas aún no habría resuelto sus demandas respecto a la restitución del rastro mediante su regulación y posible reubicación.

Fue a mediados de octubre de 2017 cuando el Ayuntamiento de Sevilla impidió la celebración del tradicional rastro o mercadillo que cada domingo se venía celebrando en las explanadas del Charco de la Pava próximas al entorno de Torretriana.

Para ello, el Ayuntamiento esgrimía que se trataba de una actividad comercial no autorizada que había derivado incluso en la venta de objetos robados. Al respecto, precisaba el Ayuntamiento que en los meses previos a la mencionada intervención, habían sido decomisados más de 200 artículos robados o falsificados.

Además, agregaba el Consistorio que en el citado mercadillo habían proliferado los puestos de alimentación sin control administrativo ni sanitario, sucedían frecuentes episodios de alteración del orden público y comportamientos incívicos, mediaban constantes "quejas ciudadanas" y la actividad implicaba un problema de limpieza a cuenta de los residuos abandonados por los vendedores.

ALTERNATIVAS

No obstante, defendía el Ayuntamiento que aquellos vendedores del Charco de la Pava que contasen con toda su documentación en regla para ejercer actividades de venta ambulante podrían desarrollar su trabajo en alguno de los mercadillos autorizados de la ciudad, de acuerdo con la ordenanza municipal.

Por contra, el colectivo de vendedores viene pidiendo la regulación específica de este mercadillo y su "reubicación", ya que como sostienen estas personas, esta actividad "era el único subsidio para muchas familias" y colectivo está "dispuesto a pagar" para solucionar el asunto.

Frente a ello, el propio alcalde hispalense, Juan Espadas, manifestaba que dada la proliferación de objetos "de segunda mano, usados y sin una procedencia garantizada, así como comida y bebida sin garantías de control sanitario e higiénico", los servicios jurídicos del Ayuntamiento habrían dilucidado que no hay "ningún respaldo legal" para restituir el mercadillo del Charco de la Pava.

No obstante, y transcurridos unos 19 meses ya desde que el Ayuntamiento comenzase a impedir la celebración de este mercadillo, el colectivo de vendedores ha anunciado que retoma sus movilizaciones con una nueva protesta para este viernes ante el Ayuntamiento. Según los vendedores, "tras meses de cumplimentar todo lo pedido", sus peticiones "mueren" mientras se les "criminaliza por ser pobres".

"Se nos ha denegado explícitamente nuestro derecho a saber el motivo del cierre de nuestro rastro, dado que esto supondría identificar el elemento subsanable e identificar una solución", indican, considerando que dicho cierre derivaría de la intención de "favorecer la apertura del Primark de Torre Sevilla". "Es cierto que por la naturaleza de nuestra actividad no podemos pagar impuestos, pero al parecer, Espadas prefiere que no le paguen impuestos las multinacionales que los pobres", aseveran.

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