Julieta de Haro durante su ponencia en los cursos de verano de la UNIA. - UNIA
BAEZA (JAÉN), 19 (EUROPA PRESS)
La directora del madrileño CentroCentro, Julieta de Haro, ha señalado que, desde la crisis de 2008 y la posterior "destrucción" del tejido artístico nacional, se ha promovido un proceso de reconstrucción identitario para "devolver" a España la imagen de "potencia artística".
Así lo ha indicado en una entrevista con Europa Press en la Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en Baeza (Jaén), donde ha participado como ponente en el curso de verano 'Gobernar la cultura. Gobernanza y comunicación en instituciones y museos'.
De Haro ha explicado que la crisis de 2008 "destruyó" una gran parte del tejido del panorama cultural madrileño y nacional. Las instituciones públicas "se resintieron de esa crisis, una gran parte del tejido privado desapareció, muchas pequeñas empresas de cultura, galerías, y muchos artistas se marcharon a otros países".
Al hilo, ha manifestado que muchos artistas emigraron a ciudades como Berlín, que acogió una masa cultural y creativa "enorme", aunque, posteriormente, muchos de ellos han vuelto de nuevo a ciudades como Madrid, ya que "no habían conseguido tampoco grandes cosas allí".
La gestora cultural ha apuntado que esa crisis "rompió muchas cosas que estaban emergiendo", tras años previos de construir la ciudad desde las infraestructuras, con la creación de muchas bibliotecas, centros culturales y museos que permitieron que muchas poblaciones "se construyeran culturalmente hablando".
Sobre su labor en CentroCentro, ha explicado que se dio "cuenta rápido" de que es una institución cultural que no había tenido una "identidad muy clara", en lo que ha señalado como "un contenedor de cosas que pasan".
Su experiencia previa, según ha añadido, le permitió identificar esta necesidad de "apostar" por la escena artística nacional y local, ya que ha llevado la Asociación de Artistas Plásticos de Madrid y la Nacional, por lo que ha contado con "un pulso bastante aproximado del sector creativo madrileño".
A su juicio, era fundamental recuperar la presencia de artistas locales. Y es que, según ha recordado, había veranos en Madrid en los que no había ni una sola exposición de alguien nacional o de alguien de la ciudad, siendo todos artistas extranjeros, lo que generó una "percepción negativa" de la capacidad creativa española.
Respecto a esta percepción, De Haro ha afirmado que esta situación llegó a generar "comentarios desalentadores" y en algunos foros internacionales "se llegó a comentar, incluso, que en España no había artistas buenos o no había una producción de calidad". Algo "muy duro" de escuchar tras conocer el sector.
FUTURO
Sobre el futuro de las instituciones culturales, ha augurado que "comenzará un cambio de paradigma a todos los niveles". En el caso de CentroCentro, intentarán que haya un diálogo entre las generaciones y las diferentes disciplinas, con el objetivo de programar exposiciones que abarquen "desde los artistas vivos de los años 50 a los artistas que tienen ahora 21 años".
Para esta experta, los discursos del futuro "ya están aquí" y las generaciones más jóvenes "están incorporando clarísimamente lo que es lo computacional, lo mecánico, la máquina, lo tecnológico y el medio ambiente".
Por otra parte, ha planteado la necesidad de trascender la visión convencional del barrio en las instituciones culturales, argumentando que "ambas cosas van juntas" y que ha existido un cambio de paradigma desde los discursos artísticos hasta la manera de enfocar y de ver "qué es una institución cultural".
De Haro ha ilustrado su postura con ejemplos concretos sobre cómo las instituciones han interpretado la participación vecinal con el sentido del museo que aportó el barrio de El Matadero, que era "un bar con neones". De esta forma, ha cuestionado la superficialidad de algunas iniciativas que han pretendido incorporar la voz del barrio sin profundizar en sus verdaderas necesidades.