Actualizado 05/11/2014 15:25 CET

Las ayudas deberán incrementarse un 90% para afrontar la pobreza energética

Aliaga, Sevilla y Scarpellini han presentado este miércoles el estudio en la DGA
Foto: EUROPA PRESS

El Gobierno aragonés ha aprobado medidas para combatir este problema y garantizar el suministro a los hogares más vulnerables

   ZARAGOZA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El estudio 'Alcance de la pobreza energética en la Comunidad autónoma de Aragón' estima que será necesario un incremento del 90 por ciento de las ayudas, tanto en número como en cantidad de las mismas, que aportan instituciones públicas y entidades privadas en este año 2014 para hacer frente a la pobreza energética en la región.

   Así lo han explicado este miércoles en rueda de prensa el consejero de Industria e Innovación del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, la directora general de Energía y Minas, Marina Sevilla, y la directora del área de Socioeconomía del Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE), dependiente de la Universidad de Zaragoza, Sabina Scarpellini, en la presentación de este trabajo conjunto, que ha contado con la colaboración de 50 expertos de cien entidades públicas y privadas, entre ellas Cáritas o Cruz Roja.

   Marina Sevilla ha subrayado que este estudio trata de analizar la "pobreza energética certificada en nuestro territorio", para conocer la situación de la forma "más contrastada posible" y, con este objetivo, se distinguen dos categorías de precariedad energética: los hogares en pobreza energética, aquellos que no pueden afrontar el pago de los servicios; y los hogares en situación de vulnerabilidad energética, los que destinan una parte excesiva de sus ingresos a su factura o sufren este problema "en menor grado de precariedad".

   La directora general ha observado que el menor volumen de ingresos en los hogares es "la causa más relevante" de este problema, si bien también influyen otros factores como las características del edificio de viviendas, el aislamiento, los equipamientos, los hábitos del hogar o los sistemas de mantenimiento.

   Ha detallado que el 48,3 por ciento de los hogares encuestados en este informe "ya sabíamos que eran vulnerables", dado que estaban recibiendo ayudas de urgencia, mientras que el resto corresponden a familias de todo el territorio. En este estudio, desarrollado en ocho meses, también se han realizado entrevistas a expertos y se ha contado con la colaboración de entidades sociales.

   A finales de 2013, 7.222 hogares se encontraban en Aragón en situación de vulnerabilidad energética, el 1,62 por ciento del total. De ellos, 1.301 necesitaron ayudas para afrontar los pagos del suministro eléctrico, el 0,29 por ciento del total de hogares aragoneses.

   De estos 1.301 hogares, 176 están en Huesca, 986 en Zaragoza y 139 en Teruel. En las provincias de Huesca y Teruel la pobreza energética certificada se centra en los entornos rurales, mientras que el ámbito urbano es el predominante en Zaragoza. La pobreza energética afecta más a zonas urbanas, dado que los hogares del medio rural cuentan con otros recursos como estufas de leña, chimeneas o utilización de biomasa.

90% DE INCREMENTO ESTE AÑO

   La directora del Área de Socioeconomía del CIRCE, Sabina Scarpellini, ha comentado que la pobreza energética es un problema "poco relevante para el conjunto de la Comunidad, aunque es muy grave para los hogares que lo sufren".

   En este punto, ha advertido de que el principal problema detectado en el estudio es el crecimiento de casi el 90 por ciento que se prevé en el volumen de ayudas de urgencia o similar necesitadas en concepto de energía para el año 2014 en los hogares aragoneses en situación de pobreza o vulnerabilidad energética.

   También se indica que si persiste la situación actual, buena parte de los hogares en situación de vulnerabilidad energética pasarán a sufrir también pobreza y por lo tanto a necesitar ayudas específicas para pagar sus suministros. Scarpellini ha estimado que la necesidad de subvenciones "seguirá en 2015 y se estancará en 2016 y 2017".

IMPORTE DE LAS AYUDAS

   El importe total de ayudas en concepto de energía otorgadas en 2013 en Aragón fue de 646.024 euros, de los que las instituciones públicas aportaron 217.909 y las organizaciones no gubernamentales y organizaciones similares 428.114 euros, destacando las concedidas a personas desfavorecidas por Cáritas Diocesana en Aragón y Cruz Roja. Las ayudas de urgencia solucionaron en 2013 la práctica totalidad de las desconexiones por impago sufridas por los hogares objeto de estudio.

   Scarpellini ha precisado que a finales del pasado año se habían entregado 1.688 ayudas de urgencia para afrontar los pagos en los hogares en situación de pobreza energética, "1,3 ayudas por hogar con una media de 129 euros".

   La previsión para el cierre de 2014 indica que las ayudas que van a necesitarse serán de 1.219.285 euros, lo que refleja el 90 por ciento de incremento anteriormente señalado. Para 2017, las ayudas necesarias (públicas y de ONG) podrían llegar a los 1.600.000 euros.

   Respecto al perfil de los hogares en situación de vulnerabilidad energética, cuentan con "3,6 miembros de media"; el 50 por ciento son de nacionalidad española; un 80 por ciento ingresan menos de 9.000 euros al año y "más de la mitad tienen a todos los miembros del hogar en desempleo".

   El estudio del Gobierno de Aragón y CIRCE deja claro que la pobreza energética no es más que una de las manifestaciones de la pobreza en general y concluye apuntando posibles medidas paliativas y preventivas como sistemas de prepago, campañas de información, evitar desconexiones, treguas invernales, fondos de emergencia, modificaciones de la regulación estatal o rehabilitación y medidas de eficiencia energética.

SENSIBLES AL PROBLEMA

   Arturo Aliaga, ha subrayado que "llevamos muchos años trabajando para que los aragoneses tengan mejores condiciones en el suministro eléctrico y gasístico", pero la crisis económica ha conllevado "problemas serios" para muchos hogares.

   El Ejecutivo aragonés debe "volver los ojos a la realidad social y ser sensibles" a la hora de solucionar este problema. Así, y en cumplimiento de una proposición no de ley aprobada en las Cortes de Aragón, se ha impulsado este estudio y el Consejo de Gobierno ha aprobado, el pasado 21 de octubre, medidas para paliar la pobreza energética.

   Entre ellas, se ha encomendado al Departamento de Industria e Innovación, a través de la Dirección General de Energía y Minas, la realización de un proyecto piloto de erradicación de la pobreza energética para 2015, con una partida económica de 120.000 euros incluida en el presupuesto, que permitirá desarrollar "un análisis en profundidad" de las viviendas para reducir su consumo energético y el coste de su factura.

   También se impulsa un convenio con la compañía Endesa para coordinar y agilizar el pago de las ayudas municipales por deudas generadas en relación con el suministro de electricidad y gas, evitando con ello los cortes de abastecimiento por impago, acuerdo que ya ha adoptado, entre otros, el Ayuntamiento de Zaragoza.

   La Dirección General de Energía y Minas se encargará de la formación en materia de suministro energético a los servicios sociales, para que conozcan herramientas de ahorro en la factura de los hogares como la optimización de la potencia contratada, la contratación de tarifas con discriminación horaria, la solicitud del bono social, la difusión de hábitos para fomentar la eficiencia y el ahorro energético o la puesta en marcha de medidas de bajo coste que mejoren las instalaciones.

   Se encargará a los departamentos de Industria e Innovación y Sanidad, Bienestar Social y Familia la constitución de un grupo de trabajo que analice y proponga medidas para erradicar la pobreza energética en Aragón.

   Por último, se remitirá al Ministerio de Industria, Energía y Turismo una copia del estudio, solicitando la adopción de medidas como la inclusión de los hogares con pobreza energética entre los consumidores beneficiarios del bono social o la extensión de bonificaciones sociales a otros suministros energéticos.