Trabajos de extinción del incendio forestal declarado en Leciñena (Zaragoza). - GOBIERNO DE ARAGÓN
LECIÑENA (ZARAGOZA), 1 (EUROPA PRESS)
El incendio forestal declarado este martes por la tarde en el municipio zaragozano de Leciñena afecta a unas 2.200 hectáreas, después de una noche de "evolución favorable" en la que los medios de extinción han podido trabajar "de forma muy efectiva" y han logrado que el perímetro no haya crecido.
El fuego se ha iniciado sobre las 15.50 horas, las causas apuntan a una cosechadora --al igual que en el incendio forestal de la Comarca oscense de La Litera, todavía en proceso de extinción, y ha obligado al Gobierno de Aragón a activar la situación operativa 2 nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (Procinfo), lo que implica movilizar a la Unidad Militar de Emergencias (UME). El humo y las llamas han sido visibles desde las ciudades de Zaragoza y Huesca, a 36 y 56 kilómetros de Leciñena, respectivamente.
Continúan trabajando en Leciñena los mismos medios aéreos y terrestres que a lo largo de la noche, a los que se ha sumado una brigada terrestre y una autobomba del dispositivo de prevención y extinción de incendios (Infoar). La principal preocupación es el fuerte viento que sopla en la zona, si bien las temperaturas han bajado sensiblemente con respecto a los días anteriores.
Por parte de Infoar, están trabajando sobre el terreno la brigada helitransportada de Bailo, la de Ejea de los Caballeros, la de Peñalba, Boltaña y la de Brea, todas ellas con un helicóptero, más otro helicóptero de coordinación, tres brigadas terrestres y dos autobombas, así como nueve brigadas terrestres y siete autobombas.
Por parte del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco), dos brigadas helitransportadas, helicópteros de la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de Daroca, un avión anfibio FOCA, tres aviones anfibio ligeros y un helicóptero con base en Plasencia del Monte. Se han unido también diez bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), procedentes de los parques de Cariñena, Ejea de los Caballeros, Zuera y Tauste, con tres combas forestales pesadas y una nodriza.
La evolución del incendio ha obligado a cortar la carretera A-129, entre Leciñena y Alcubierre, a la que se ha añadido, a media noche, la A-1211 entre Robres y Alcubierre (Huesca), que se ha reabierto de nuevo.
"UN POCO MÁS OPTIMISTAS"
En declaraciones a los medios de comunicación posteriores a una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Ejecutivo autonómico, Roberto Bermúdez de Castro, ha afirmado que siguen estando "preocupados", pero este miércoles son "un poco más optimistas", después de que la fuerza del viento haya disminuido durante la noche y haya aumentado la humedad, lo que ha mejorado las condiciones de extinción. En todo caso, ha advertido de que "las próximas tres, cuatro horas son críticas" porque va a bajar la humedad y subir tanto la temperatura como las rachas de viento, lo que puede suponer "dificultades" a lo largo de la jornada, en una zona que, además, es "dificultosa".
El consejero ha indicado que hay algunos puntos "más críticos", donde empieza a haber "nuevas fumatas", lo que obliga a "actuar de manera rápida" para intentar apagarlas.
Ha agradecido el apoyo a la Comunidad Valenciana y Castilla y León, que han colaborado con sus medios en la extinción, y ha avanzado que este jueves llamarán a Cataluña, País Vasco o Navarra. Lo mismo ha hecho en relación a las Fuerzas de Seguridad del Estado, sobre todo la Guardia Civil, que también está llevando a cabo 2un despliegue muy importante" para garantizar la seguridad en los núcleos, así como para los profesionales que trabajan en la extinción y la seguridad viaria.
En este caso, la gran mayoría de la superficie afectada --en torno a un 80%-- es masa forestal y, a diferencia de en el incendio de La Litera, el dispositivo no se plantea de momento el confinamiento de ninguno de los pueblos cercanos --Alcubierre y Robres--, aunque ha avisado de que "este viento puede cambiar" y que habrá que ver "cómo evoluciona" el fuego.
La consecuencia de este hecho y de las condiciones meteorológicas es que, "si hay más viento en masa arbórea, las piñas pueden saltar a mayor distancia y el fuego puede correr con mayor velocidad". Ello ha provocado que se quemaran mil hectáreas en apenas dos horas y media, lo que es "una barbaridad".