Miles de ramos y cestas tomarán forma en las floristerías de cara a la Ofrenda del Pilar

Rubén Cebollero, presidente de la Asociación de Floristas de Aragón, explica como se prepara la campaña que comienza dos meses antes

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El presidente de las Asociación de Empresarios Floristas de Aragón y propietario de Gálvez Floristas, Rubén Cebollero, explica la preparación y el trabajo de cara a la Ofrenda de Flores de las Fiestas del Pilar - EUROPA PRESS
Europa Press Aragón
Actualizado: sábado, 3 octubre 2026 10:14

ZARAGOZA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

En una floristería, las fiestas del Pilar empiezan mucho antes de que llegue octubre. Cuando todavía quedan semanas para que miles de zaragozanos se vistan con el traje regional y se dirijan a la Plaza del Pilar, en establecimientos como Gálvez Floristas ya se trabaja pensando en una de las jornadas de mayor actividad del año. Hay que conseguir las cestas, seleccionar los materiales, elegir las variedades de flor y, sobre todo, asegurarse de que habrá suficiente producto cuando llegue el momento de preparar los encargos.

La campaña comienza, según ha explicado en declaraciones a Europa Press el presidente de la Asociación de Empresarios Floristas de Aragón, Rubén Cebollero, aproximadamente dos meses antes de la Ofrenda. "Primero tienes que ir cogiendo las cestas, que prácticamente todos los años se hacen las mismas, pero siempre sale alguna más", ha señalado. Después llega el momento de planificar qué material llevará cada composición y, aproximadamente un mes antes, de buscar el clavel que mejor se adapte a cada trabajo para evitar que falte cuando aumente la demanda.

El volumen de trabajo obliga a mantener una previsión constante. Una floristería puede llegar a preparar "de 1.000 a 2.000 ramos", aunque Cebollero ha advertido de que es difícil establecer una cifra exacta porque "sobre la marcha se van pidiendo". En Gálvez Floristas, a estos encargos se suman alrededor de 15 cestas grandes, además de los pedidos realizados por familias, grupos de amigos y colectivos.

EL CLAVEL SIGUE SIENDO EL PROTAGONISTA

El clavel continúa siendo la flor más vinculada a la Ofrenda y el tradicional bastón, el formato más habitual entre los oferentes. El color suele elegirse en función del manto de la Virgen y este año el manto superior estará confeccionado con claveles rojos.

"Lo más común siempre es el bastón y con el color que va el manto", ha afirmado Cebollero. Sin embargo, el florista observa una evolución en los gustos de los oferentes: "Cada vez hay más tendencia hacia llevar también flora variada". Girasoles, rosas, orquídeas, hidrangeas o paniculatas se incorporan así a los encargos, junto con elementos verdes como ruscus, aspidistras o roble.

La variedad también se refleja en los presupuestos. Un bastón puede rondar los 15 euros, aunque "hay gente que se gasta 25, hay gente que se gasta 100", ha apuntado Cebollero. El precio aumenta en composiciones más elaboradas, especialmente cuando se preparan trabajos para grupos o para el concurso municipal de flores y canastillas.

La planificación previa no evita que las floristerías tengan que mantener capacidad de respuesta hasta el propio 12 de octubre. Las cestas suelen reservarse con más antelación, mientras que los ramos individuales concentran una parte importante de los pedidos en los últimos días. "Vienen de las dos maneras", ha resumido Cebollero al explicar que tanto las familias como los grupos realizan encargos conjuntos.

También hay clientes que esperan hasta última hora para decidir si participan en la Ofrenda, por motivos laborales o personales. "Hay todo tipo de casos", ha reconocido. Según el florista, desde la pandemia se ha apreciado una mayor tendencia a reservar antes, aunque los encargos de ramos siguen llegando prácticamente hasta la fecha.

Esta situación obliga a trabajar con dos velocidades: adelantar todo aquello que puede quedar preparado y, al mismo tiempo, conservar material suficiente para responder a las peticiones que llegan a última hora. El objetivo es que la flor alcance el 12 de octubre en el punto adecuado, sin perder calidad por haber sido preparada demasiado pronto.

"Siempre empezar un poquito pronto a prepararlo todo, a tenerlo todo bien separado, bien hidratado, que la flor esté en su punto exacto", ha revelado Cebollero. La experiencia acumulada permite ajustar los tiempos de selección, hidratación y conservación para que las composiciones lleguen en las mejores condiciones a la Plaza del Pilar.

TRADICIÓN Y NUEVAS COMPOSICIONES

La evolución de los encargos no supone abandonar los formatos tradicionales. "Ahí está lo bonito, hacer una composición diferente, con flores que no estén tan vistas, pero siempre de forma tradicional trabajada", ha subrayado Cebollero. Las cestas y ramos mantienen estructuras reconocibles, pero incorporan progresivamente nuevas flores, hojas y elementos decorativos.

Entre los trabajos especiales aparecen cruces, carros y composiciones vinculadas a colectivos concretos. Cebollero ha resaltado especialmente las cruces, entre ellas una realizada para los Marianistas, porque permiten jugar más con las formas y con la selección de las flores.

Otro cambio afecta a los materiales. La normativa de la Ofrenda prohíbe actualmente el uso de celofán, plásticos, lazos y otros elementos no biodegradables en ramos, adornos y canastillas. Para las floristerías, esto ha supuesto adaptar algunas formas de presentación y reducir progresivamente materiales que durante años habían estado asociados a estos encargos.

UNA CRUZ CON 500 CLAVELES

Entre los encargos que requieren una preparación especial está la Cruz de Lorena, una composición tradicional vinculada a la Ofrenda que Gálvez Floristas lleva años elaborando. "Es un orgullo hacerla", ha asegurado Cebollero, que destaca la importancia de encontrar un clavel de máxima calidad y resistencia para una jornada tan larga.

La composición utiliza alrededor de 500 claveles y está vinculada históricamente a la lucha contra la tuberculosis. El Ayuntamiento de Zaragoza sitúa en 1960 la primera entrega de esta cruz a la Virgen del Pilar, una tradición que continúa en la actualidad.

Con la llegada de octubre, buena parte del trabajo que el público no ve estará ya completado: flores seleccionadas semanas antes, cestas reservadas, miles de ramos preparados y material conservado para atender los últimos pedidos. La Ofrenda comenzará el 12 de octubre a las 6.30 horas y volverá a convertir la Plaza del Pilar en el destino de miles de composiciones florales.

Para los floristas, el operativo combina volumen, planificación y oficio. "Que sobre todo no compren sitios de internet", ha pedido Cebollero, que reivindica el asesoramiento profesional para elegir cada composición. Tras un ramo que puede permanecer apenas unas horas ante la Virgen se acumulan semanas de preparación, búsqueda de material y cuidado de la flor para que todo llegue a tiempo al día grande del Pilar.

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