Prisión por agredir a un compatriota y quebrantar una orden de alejamiento

Choche de Policía Nacional
POLICÍA NACIONAL
Europa Press Aragón
Actualizado: martes, 18 agosto 2015 16:16

   CALATAYUD (ZARAGOZA), 18 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Agentes de la Policía Nacional han detenido en Calatayud a un hombre por propinar una brutal paliza a un compatriota y, además, quebrantar la orden de alejamiento sobre su expareja al acercarse a su lugar de trabajo. El detenido ha ingresado en prisión por orden judicial.

   La detención se ha llevado a cabo este pasado lunes después de que en la noche del sábado al domingo los agentes del dispositivo de seguridad establecido con motivo de la festividad de San Roque recibieron una llamada en la que se les requería en la calle Emilio Jimeno como consecuencia de una agresión.

   Al llegar localizaron a una persona que había sido agredida por un hombre que le había propinado una "brutal" paliza por lo que tuvo que ser ingresado en el Hospital Ernest Lluch, donde le fueron diagnosticadas fracturas en la clavícula izquierda, fémur derecho y huesos propios de la nariz, con pronóstico grave. El autor fue identificado y resultó ser la persona a la que los agentes estaban buscando por el quebrantamiento de la orden de alejamiento.

   El día anterior, viernes 14 de agosto, a las 21.00 horas, una mujer se personó en las dependencias policiales bilbilitanas y manifestó su "miedo y temor a un ataque inminente" de su expareja, sobre la que figuraba una orden de alejamiento.

   La víctima del acoso explicó a los agentes que su expareja acudía con frecuencia a esperarla a su lugar de trabajo. Además el hombre llevaba una temporada provocando situaciones que daban lugar a encuentros con ella, todo ello pese a que sobre él recae una pena en virtud de la cual no puede aproximarse a menos de doscientos metros de su domicilio, lugar de trabajo y otros lugares que frecuente.

   La mujer, pese a que fue informada de las actuaciones a seguir y los recursos disponibles para las víctimas de violencia de género, rehusó en todo momento interponer denuncia manifestando que lo haría en caso de que su pareja la volviese a molestar.

PUNTO DÉBIL

   Los agentes del Grupo Local de Seguridad Ciudadana adoptaron las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la mujer trasladándola a su centro de trabajo en un vehículo policial y estableciendo un dispositivo de vigilancia dinámico en torno a aquella zona.

   A las 07.30 horas de este lunes, los efectivos detectaban la presencia de un individuo en Ronda de Campieles con Puerta de Zaragoza, lugar próximo a la zona donde trabaja su expareja, siendo detenido por las lesiones propinadas durante la noche y por el quebrantamiento de condena investigado desde el inicio.

   Según la víctima venía sufriendo desde la última detención por quebrantamiento (17 de julio) el acoso de manera reiterada e insistente, merodeando continuamente el centro de trabajo y tratando de abordarla cuando esta entraba o salía de ese lugar.

   Con gestos "claramente amenazadores le insinuaba el uso de una pistola con los dedos de la mano disparándola en la sien o desplazaba su dedo índice en torno a su cuello mientras mantenía fija su mirada en la víctima", ha descrito la Comisaría de Calatayud en una nota de prensa.

   Al parecer, aunque la víctima había cambiado algunos de sus hábitos de vida, procurando rodearse permanentemente de otras personas y variar continuamente sus itinerarios para acudir a los lugares que frecuenta, el lugar de trabajo "era el punto más débil y abordado continuamente por su expareja".

   Aun así los agentes iniciaron las gestiones para proceder a la localización y detención del autor, ya que hacía apenas un mes que había sido detenido por otro quebrantamiento de condena y el mismo contaba con otros antecedentes en virtud de los cuales se podía deducir un riesgo real para la integridad de la víctima.

   A tenor de los hechos relatados por la víctima, se imputó al detenido la autoría del reciente delito de acoso en la modalidad contemplada en epígrafe primero del artículo 172 ter (vigilancia, persecución o búsqueda de la cercanía física de la víctima, de forma insistente y reiterada, alterando gravemente el desarrollo de la vida cotidiana), además del inicial quebrantamiento de condena por el que se procedió a su detención.

RECOMENDACIONES

   Desde la Policía Nacional han recordado que cuando una mujer sufre o está bajo una situación relacionada con los malos tratos puede llamar al 091 y solicitar ayuda inmediata. También las personas que conocen su situación deben avisar porque con una llamada se puede salvar la vida de una persona, han subrayado.

   Además las mujeres víctimas de la violencia de género cuentan con otro servicio que es la llamada al teléfono 016, un servicio telefónico de información y asesoramiento jurídico en materia de violencia de género.

   Se puede llamar desde cualquier sitio porque las llamadas que se hagan a este número no dejarán ningún rastro en la factura del teléfono y los datos que se piden al acceder a este servicio son confidenciales.

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