HUESCA 30 Ene. (EUROPPA PRESS) -
Los usuarios del nuevo centro de salud del Perpetuo Socorro, que recibirá el nombre de Ramón y Cajal, han trasladado su satisfacción ante la próxima y esperada inauguración de las nuevas instalaciones que albergarán el centro, abandonando las actuales totalmente "insuficientes" y "obsoletas".
En estos términos se ha expresado una de las representantes de la Asociación de Vecinos del barrio del Perpetuo Socorro, Purificación Broto, quien ha recordado que los usuarios llevan 40 años reclamando unas nuevas instalaciones, que se inaugurarán el 9 de febrero, al día siguiente de las elecciones autonómicas.
De esta forma, el 9 de febrero se pondrá fin a una histórica reivindicación para los casi 18.000 usuarios de los tres barrios de la ciudad que pertenecen a este centro de salud, Perpetuo Socorro, Santo Domingo y San Martín y Casco Viejo.
Broto ha trasladado que los vecinos están expectantes. "Estamos con ganas de ver entrar al primer paciente, porque nosotros lo hemos tenido siempre muy claro y es que no íbamos a cesar de trabajar por este nuevo centro, reivindicarlo y acudir a donde hiciera falta para que se hiciera realidad".
Asimismo, ha recordado que las reivindicaciones llevan muchos años en marcha y es que el origen de esta demanda se remonta a 1986, hace 40 años. En este punto, ha incidido en que desde su concepción, el anterior centro de salud, ubicado en unos locales de la calle Ramón y Cajal 57, fue considerado una solución provisional. "Hay que retroceder a 1986 y es que el centro ha estado en locales que no son del Salud ni del Insalud, en ese momento, se decía que era algo provisional".
Las nuevas instalaciones del centro de salud se ubican en el solar de la antigua cárcel de Huesca, un terreno que quedó liberado en el año 2008 tras el traslado del centro penitenciario. La ubicación también era una demanda de estos vecinos que de manera insistente ha ido organizando actos reivindicativos. La construcción del edificio concluyó el pasado mes de septiembre, pero el centro ha permanecido cerrado durante meses por la falta de equipamiento interior.