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OVIEDO 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y la asociación La Distribución Anged han alertado este viernes de "grave falta de coherencia" en la regulación sobre las bebidas energéticas tras las reciente iniciativa legislativa sobre el tema en Asturias.
A través de una nota de prensa, han hablado de "ruptura de la unidad de mercado" que supone "diferencias injustificables en la edad mínima de venta de las bebidas energéticas y otras tan intervencionistas como la prohibición de su adquisición si se va a acompañado de un menor".
Han explicado que Galicia publicó el pasado 7 de enero la Ley de Protección de Personas Menores y Prevención de las Conductas Adictivas, donde se fija en 18 años la edad mínima de consumo de bebidas energéticas. Por su parte, han explicado que el Parlamento asturiano está a punto de aprobar el Proyecto de Ley de Regulación de la Venta, Suministro y Consumo de Bebidas Energéticas para la Protección de Menores, donde la edad mínima de compra de bebidas energéticas se sitúa en 16 años.
"Así pues, en dos comunidades autónomas limítrofes se va a dar un hecho inexplicable: que una persona de 17 años pueda comprar bebidas energéticas en un municipio que puede estar solo a diez minutos de otro donde no podrá hacerlo", han argumentado.
Sostienen que esa 'ruptura' se concretará en la aparición de nuevas cargas burocráticas que "complicará la gestión a las empresas de distribución y generarán confusión a los consumidores". Así, por ejemplo, han advertido que en Asturias, el personal de las empresas tendrá que calcular dos edades distintas entre sus posibles clientes (16 para bebidas energéticas y 18 para el alcohol) a partir de las fechas de nacimiento que figuran en el DNI, lo que va a suponer una dificultad añadida para el cumplimiento que recaerá exclusivamente en los distribuidores.
"Aún resulta más difícil de aceptar para la distribución la prohibición de adquirir estas bebidas a los mayores de 18 años, cuando vayan acompañados de un menor", han comentado. Así, en la práctica, según la futura norma asturiana, un adulto acompañado de sus hijos menores podría adquirir cualquier bebida alcohólica, en la cantidad que desee, pero no una bebida energética, indican.
Las asociaciones creen que se trata de una "invasión de la esfera privada y personal" que va a generar problemas en las líneas de caja por la imposibilidad de que los trabajadores de la distribución hagan entender la medida a sus clientes. "Es la primera regulación sobre la adquisición de un producto por adultos en función de si van acompañados o no por menores", han señalado.
Las asociaciones de la distribución alimentaria piden al Gobierno del Principado y a todos los grupos representados en el parlamento asturiano que reconsideren esta medida e introduzcan las modificaciones necesarias para evitar la "grave ruptura" de unidad de mercado que presenta, así como los "costes desproporcionados" para un sector que "colabora activamente en la garantía de la salud, del acceso a la alimentación equilibrada y la protección de los menores desde hace muchos años y lo ha demostrado en las situaciones más exigentes que nuestra sociedad ha vivido en los últimos años".