Adrián Barbón, en la fuente de Foncalada - EUROPA PRESS
OVIEDO 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno asturiano, Adrián Barbón, ha anunciado un concurso de ideas para determinar cómo proteger la Fuente de Foncalada de Oviedo tras la finalización de las obras de restauración, que ha calificado como "un ejemplo vivo del compromiso con Oviedo y con toda Asturias".
El dirigente asturiano ha visitado las obras de restauración que se llevan a cabo en la fuente en un acto en el que también han estado presentes, entre otros, la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, y el director General de Patrimonio Cultural, Pablo León.
Las obras de conservación y restauración de la fuente fueron adjudicadas a Construcciones Martínez Monasterio por 79.376 euros. El redactor del proyecto, Román Villasana, ha explicado en la fuente los trabajos.
El presidente ha destacado la importancia histórica y simbólica de la fuente, en lo que tiene que ver además con la identidad de los asturianos, al lucir la Cruz de la Victoria que figura en el escudo y la bandera de Asturias.
Barbón ha explicado que la intervención ha consistido en una actuación de recuperación, sin cambiar piedras en la zona. Se ha procedido a eliminar la contaminación.
Según ha explicado, la stauración ha requerido una inversión de más de 100.000 euros por parte de la Consejería de Cultura, Política Lingüística y Deportes del Gobierno asturiano. Barbón ha subrayado que representa "un ejemplo claro del arte asturiano-románico, que exige inversiones permanentes que está haciendo el gobierno de Asturias".
El concurso de ideas que ha anunciado buscará soluciones que permitan "proteger sin tampoco deslucir" el monumento, considerando que está en "un espacio muy complicado, a pie de calle" y que se garantizará el acceso. Barbón ha precisado que se trata de "protegerla de las inclemencias de la contaminación" sin impedir que los ciudadanos puedan visitarla.
Barbón, por último, ha señalado además que esta inversión en la restauración de la fuente "suma a la candidatura de Oviedo como Capital Europea de la Cultura 2031".
La fuente de Foncalada, en pleno centro urbano de Oviedo, es una de las pocas construcciones civiles prerrománicas que han llegado hasta la actualidad. En 1998, la Unesco reconoció su relevancia histórica al declararla Patrimonio de la Humanidad dentro del conjunto de Monumentos Prerrománicos de Oviedo y del Reino de Asturias.
Hay quien le concede un origen romano y quien atribuye a Alfonso III su construcción, aunque la mayor parte de los investigadores defienden que su configuración actual responde al reinado de Alfonso II, el Casto (791-842). La hipótesis romana sigue abierta, pero no se han hallado pruebas concluyentes que permitan hablar de una construcción anterior a la época altomedieval.
Su nombre proviene del latín "Fontem Calatam", que podría traducirse como "Fuente invocada", reflejando la fuerte conexión religiosa que la monarquía asturiana establecía con sus construcciones.
Las principales intervenciones sobre La Foncalada tuvieron lugar en los siglos XX y XXI, con trabajos que han buscado estabilizar su estructura y recuperar su aspecto original; eliminando sedimentos y otros elementos que alteraban su estructura original, reforzando la conservación de los sillares y del edículo. En los primeros años noventa, excavaciones arqueológicas permitieron avanzar en la interpretación de su estructura original, revelando que La Foncalada no era un elemento aislado, sino parte de un sistema hidráulico más amplio que abastecía a la ciudad medieval.
Con el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad en 1998, se establecieron nuevos criterios de protección y se instaló un sistema de drenaje para reducir la humedad y prevenir la erosión. En la actualidad, la fuente sigue bajo vigilancia y mantenimiento constante para evitar alteraciones en su estructura.
Uno de los aspectos más notables de La Foncalada es su decoración epigráfica con invocaciones de protección divina como "Por este signo es protegido el piadoso. Por este signo es vencido el enemigo" o "Pon, Señor, el signo de la salvación en esta fuente, para que no permitas que entre el ángel golpeador".
Hay quien sostiene que algunas de estas inscripciones se basan en la bendición de las fuentes bautismales, lo que podría indicar un uso ceremonial de La Foncalada.
Destaca también la presencia de una cruz con el Alfa y la Omega, símbolos que refuerzan esta misma idea de la protección divina, así como la vinculación del poder real con la fe. El edículo, de planta rectangular y cubierta a dos aguas, alberga un arco semicircular que da paso al agua.