Adrián Barbón, presidente del Principado - CAPTURA DE YOUTUBE DE LA JUNTA GENERAL
OVIEDO, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, se ha reafirmado este lunes durante el Debate de Orientación Política en su compromiso con la oficialidad del asturiano, lamentando el "desprecio al patrimonio cultural" de algunos críticos con el proceso que han llegado de decir que se trata de una lengua "inventada".
Barbón ha defendido la cultura como "una pared maestra", señalando su "estupor ante algunos argumentos que se arrojan como pedradas". "Se protesta, por ejemplo, que el asturiano no es una lengua, que lo que existe es una gavilla de variedades dialectales sin valor. O, ya por la tremenda, que es una lengua inventada, artificial, que no utiliza ni entiende nadie", ha reprochado.
El jefe del Ejecutivo autonómico dice entender, aunque no lo comparta, que haya un partido que "se oponga a la oficialidad". "Lo que me disgusta es que ese rechazo se exprese con un desprecio manifiesto a nuestro patrimonio cultural contra toda evidencia lingüística", ha remarcado, apuntando que "el castellano, el italiano, el gallego o cualquier otra lengua han vivido procesos de normalización".
"Todavía me sorprende, y me apena más, constatar que a veces esas mismas críticas las lanzan dirigentes de partidos que en otras comunidades defienden la oficialidad y hablan con orgullo de sus lenguas propias, como en Galicia. Me temo que la explicación de esa aversión no es sólo política, ni siquiera un equivocado cálculo electoral. En el fondo late un complejo de inferioridad", sostiene.
Además, ha aprovechado la sesión de inicio del debate para reiterar su "condena" y "repugnancia" ante el "señalamiento del portavoz de Foro Asturias por parte de la extrema derecha". "Este tipo de comportamientos no deben tener cabida en la política asturiana", ha dicho sobre las vallas colocadas por Vox en las que aparece el diputado de Foro, Adrián Pumares, en las que se le acusa de "vendido" ante la posibilidad de que su voto sea determinante para aprobar una reforma del Estatuto de Autonomía que incluya la oficialidad del asturiano y del gallego-asturiano.
Barbón ha insistido en que una reforma del Estatuto que incluya la cooficialidad no saldría por un voto sino con el respaldo de una mayoría ultrarreforzada con 27 escaños frente a 18.
"En fin, que haya o no reforma del Estatuto dependerá, como es obvio, de que en esta Cámara se alcance la mayoría ultrarreforzada que nuestra propia norma básica fija para este objetivo: tres quintos o, lo que es lo mismo, 27 votos de 45. Es el elevadísimo listón que se debe superar", ha dicho.
Igualmente ha recordado que con este proceso el Gobierno de Asturias "está cumpliendo un programa electoral explícito y conocido". "No concibo que actuar de este modo, con moderación y respeto a la palabra dada, pueda convertirse en motivo de reproche ni, mucho menos, de alarma. Justo al contrario, pienso que el desdén hacia los compromisos electorales es una de las causas de desafección democrática y desprestigio de la política", ha apuntillado.
Barbón ha apostado, asimismo, por "la negociación y el acuerdo" como recursos "contra la crispación, contra esa atmósfera tóxica que tan a menudo impregna la política nacional". "Hemos de impedir que ese mismo ambiente viciado se traslade a esta Junta General", ha pedido insistiendo en que en diciembre se cumplirán 40 años de la aprobación del Estatuto de Autonomía y se requiere su actualización desde el diálogo y el consenso, siguiendo el camino de los redactores del texto original, a quienes se concedió este año la Medalla de Oro de Asturias.
El presidente, que realizó parte de su intervención en asturiano, volvió a referirse al artículo 3 de la Constitución para defender un "planteamiento responsable, pensado para favorecer el entendimiento y alejado de cualquier pretensión beligerante".
Así, Barbón asegura que mantendrá el apoyo a la oficialidad del asturiano y el eonaviego como mejor manera de evitar la desaparición de ambas lenguas y ha apelado al madurez autonómica para dar ese paso "con serenidad" y alejados del "tremendismo apocalíptico" de la posición de "la extrema derecha".
El presidente, que hizo mención especial a la manifestación de apoyo a la oficialidad celebrada hace unos días en Oviedo como "la reivindicación de un derecho, nunca la exigencia de imposiciones". En ese sentido, ha argumentado que el criterio de su Ejecutivo se basa en reconocer el derecho a la oficialidad en la reforma del estatuto para concretar después el modelo, que se tendrá que adaptar a la realidad asturiana.
También sobre el asturiano pero en lo relativo a la formación, el presidente destacó que este mes la Comisión de Educación del Congreso "aprobó una iniciativa que insta al Gobierno de España a crear la especialidad docente de lengua asturiana y literatura".
"Mi Ejecutivo apoya ese planteamiento. De hecho, hace unos días se celebró el segundo examen de certificación de lengua asturiana, que en esta ocasión alcanzó por primera vez el nivel avanzado (C1)", ha comentado, avanzando que desde el Principado se va a seguir "por ese camino" con las lenguas propias y todo el patrimonio cultural asturiano.
POLÍTICA CULTURAL
Adrián Barbón también hizo un análisis sobre la política cultural en Asturias, remarcando que hace pocas semanas el Consejo de Patrimonio "aprobó nuevas actuaciones en el prerrománico, incluidos ensayos para recuperar el revocado de esa joya que es Santullano".
"Es la misma política de protección que se extiende a los castros y que impregna todas las actuaciones de la consejería. Incluidas, para que no queden dudas, las decisiones sobre la Fundación Selgas Fagalde", ha dicho, asegurando que la consejera del área, Berta Piñán, cuenta con todo su respaldo "para emprender todas las decisiones para salvaguardar el patrimonio de la fundación".
La aprobación del proyecto de Ley de Actividad Física y Deporte y haber conseguido el compromiso del Gobierno de España para destinar 5,9 millones a la ampliación del Museo de Bellas Artes, han sido otros aspectos de la política cultural destacados por el presidente.
Además, ha aprovechado para defender la conmemoración oficial del 25 de mayo, en recuerdo del día de 1808 en el que Asturias decidió alzarse contra la invasión napoleónica, fecha en la que se enraíza también el origen de la bandera. "Si algo hay que lamentar es que esa efeméride haya tardado tanto en hacerse hueco en el reconocimiento institucional", ha dicho.