Palacio Josefina Balsera / Casa Eladio Muñiz. - HOTEL PALACIO JOSEFINA BALSERA
OVIEDO/AVILÉS, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
El empresario y propietario del Gran Hotel Brillante, Fernando Artime, ha concretado hace unos días la adquisición del emblemático Palacio Josefina Balsera al arzobispado de Oviedo con el objetivo principal de restaurar este histórico edificio y convertirlo en un destacado proyecto hotelero de "gran lujo", el primero en el norte de España. La inversión total para este proyecto ascenderá a 5.000.000 de euros, incluyendo tanto el coste de adquisición del edificio, como los gastos asociados al desarrollo del hotel de Gran Lujo.
El nuevo proyecto hotelero se perfila como el primer hotel cinco estrellas Gran Lujo en el norte de España, contando con una superficie de 2.000 metros cuadrados para albergar un total de 21 habitaciones de las cuales 11 serán suites.
Entre sus características más destacadas se encuentra una fachada imponente y en su interior destaca sobre manera una escalera de mármol de unas características únicas.
El diseño arquitectónico del proyecto estará a cargo de la arquitecta Rocío Díaz, quien previamente ha dirigido el proyecto Gran Hotel Brillante en San Esteban de Pravia. Se espera que el diseño interior y la decoración sean realizados por una reconocida interiorista.
Se tiene previsto iniciar las obras en el segundo trimestre de este 2024, con una duración estimada de 17 meses hasta su apertura oficial a principios de 2026.
RESTAURANTE DE AUTOR
La propiedad está en negociaciones con un destacado grupo de restauración local para desarrollar un restaurante de autor, con el cual se pretende potenciar aún más la experiencia del cliente en el hotel.
La filosofía empresarial de Fernando Artime se centra en la rehabilitación de edificaciones con valor histórico-artístico para luego darles un uso hotelero. Así, "tras el éxito del Gran Hotel Brillante, aspira a crear una cadena de hoteles de lujo y promover el turismo de alta calidad".
HISTORIA DEL PALACIO DE JOSEFINA BALSERA
El arquitecto Juan Miguel de la Guardia finalizó este palacete urbano en 1903 para el indiano Eladio Muñiz, benefactor de la construcción de la Iglesia de Santo Tomás de Canterbury o Iglesia de Sabugo que se halla justo enfrente, quien mandó construirlo como regalo de bodas para su futura mujer.
Se trata de una magnífica mansión palaciega de 2.000 metros cuadrados repartidos en tres plantas de altos techos y situado en la esquina de la calle Cuba con la Plaza de la Merced. Sin descendencia del matrimonio, fue comprado años después por el empresario Victoriano Balsera, quien se lo regaló a su hija Josefina. Al morir ella también sin descendencia, la casa es donada a la Iglesia. El edificio cuya propiedad era objeto de negociación estaba a la venta, en los últimos años, por el Arzobispado de Oviedo.