Publicado 15/11/2020 10:30CET

"Quizás el hecho de que tuviéramos un verano tranquilo hizo que bajáramos la guardia", dice Barbón

Vecinos de Gijón paseando por el Muro de San Lorenzo
Vecinos de Gijón paseando por el Muro de San Lorenzo - EUROPA PRESS

OVIEDO, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno asturiano, el socialista Adrián Barbón, ha apuntado a cierta relajación en el Principado como causa de los malos datos relativos a la incidencia de COVID-19, que sube en Asturias mientras que a nivel nacional se estabiliza. "Quizás el hecho de que tuviéramos un verano tranquilo hizo que bajáramos la guardia", ha dicho.

Barbón, que se ha pronunciado en estos términos en una entrevista publicada este sábado por el diario regional asturiano La Nueva España recogida por Europa Press, asume parte de culpa de esa relajación porque considera que su obligación es incidir en que la gente visualice la gravedad de la situación.

Partidario del confinamiento domiciliario, Barbón ha sido preguntado sobre si se sintió desautorizado por el Gobierno central cuando no se incluyó esa posibilidad en el decreto del estado de alarma. "No, de ninguna manera. Ellos tienen sus propios datos y sus propios equipos epidemiológicos y nosotros tenemos los nuestros", ha dicho. Según Barbón, han sido los técnicos del Principado los que han recomendado esa vuelta a un confinamiento domiciliario.

Sobre la utilidad de los cierres perimetrales de los tres principales municipios de la comunidad autónoma -- Oviedo, Gijón y Avilés--, que lleva en vigor varios días, Barbón ha dicho que los datos de Gijón y Avilés reflejan que allí se está controlando mejor la situación. Además, ha insistido en que no pueden evaluarse medidas de forma aislada.

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