Ignacio Villaverde - CAPTURA DE LA CUENTA DE YOUTUBE DE LA UNIVERSIDAD
OVIEDO, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha aprovechado este viernes su discurso en la ceremonia de apertura del curso académico 2025-2026 para pedir al presidente del Principado, Adrián Barbón, un compromiso "más decidido y firme" con la universidad pública asturiana.
Villaverde ha pedido el apoyo "claro, expreso y decidido" del Gobierno de Asturias y su colaboración para acordar "una estrategia y un plan de revitalización institucional" de la Universidad de Oviedo.
"Este rector y esta universidad han asumido con ilusión sus propuestas presidente. Hemos recibido con ilusión el desarrollo del Campus de El Cristo, pero tres años después y, a pesar de que la universidad ha hecho su trabajo, apenas hemos avanzado", ha manifestado el rector, que ha terciado también en la controversia sobre las sedes judiciales.
"Sabe que la solución a muchos problemas, como los de la dispersión judicial, no está en una ocurrencia como la del edificio de la calle Independencia donde, y alguien tendrá que decirlo, se requieren no menos de cuatro años de trámites y obras para su hipotética adecuación a fines judiciales. Su ocupación inmediata es inviable y por eso se descartó hace tiempo", ha indicado.
Villaverde le ha indicado al presidente que la universidad necesita transformaciones estructurales profundas que ya ha iniciado, aunque admitiendo la lentitud de una institución compleja. "Necesitamos más agilidad en el Principado con ciertas decisiones y, sobre todo, que se nos permita reforzar nuestras estructuras administrativas y afrontar un plan de rehabilitación de nuestras infraestructuras", le ha pedido a Barbón.
En su discurso, el rector ha alzado la voz en defensa de la universidad pública y de la autonomía universitaria. Ha rechazado los intentos de "mangonear" a la Universidad.
"La universidad pública permite a cualquiera, venga de donde venga, se apellide como se apellide, tener la oportunidad de cambiar su vida mediante el mérito, el esfuerzo, la valía y el estudio", ha destacado.
Además, el máximo responsable de la institución defiende que la financiación pública garantiza la independencia universitaria, necesaria para cumplir con su misión: atender al bien común.
UNIVERSIDADES PRIVADAS
"Lo he dicho reiteradamente, no tenemos ningún problema con la llegada a Asturias de universidades privadas", ha resaltado el rector, que ha manifestado también que "las universidades que vienen ni nos van a sacar de pobres ni nos convertirán, como he llegado a leer, en referentes europeos". Dando por bueno, aunque con dudas, que ambos modelos -público y privado-prestan el servicio público de la educación superior, Villaverde ha reiterado lo que, en su opinión, marca una línea roja y es que los fondos y medios públicos deben ir a la universidad pública, salvo, claro está, si las privadas estén dispuestas a hacerlo con las mismas reglas que las públicas.
En este contexto y frente a las recientes injerencias de distintos grupos en la gestión de la universidad asturiana, Villaverde ha realizado una defensa a ultranza de la autonomía universitaria y ha salido al paso de dos polémicas recientes: la matrícula gratuita y la financiación del sistema público de universidades.
CINCO PACTOS
El máximo responsable de universidad asturiana ha aprovechado también su intervención para lanzar los cinco grandes pactos que deberían guiar la institución en los cinco años que faltan para culminar su mandato.
Primero, con los estudiantes, para darles mayor voz, atender sus necesidades y reforzar su sentido de pertenencia; el segundo, con el personal docente e investigador y de administración y servicios, con el objetivo de asumir un mayor esfuerzo docente y reorganizar y reforzar las plantillas administrativas; el tercero, con los centros y departamentos, para avanzar en la descentralización y dotarlos de autonomía presupuestaria y de gestión; el cuarto, por la ciencia y la investigación, con el propósito de cambiar el modelo de gestión, atraer talento y grandes proyectos e impulsar programas de atracción y estabilización; y el quinto, con el territorio y los agentes sociales, con la mirada puesta en alcanzar una gran concertación regional para que la universidad siga siendo útil al progreso de Asturias.
LECCIÓN INAUGURAL
Previamente, ha tenido lugar la lección inaugural que, en esta ocasión, ha corrido a cargo de María Vélez, catedrática del Departamento de Física de la Universidad de Oviedo. Con el título de Cien años de Física, Nanociencia y Tecnologías Cuánticas, una perspectiva desde Asturias y en el marco del Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuántica, Vélez ha recorrido los hitos fundamentales desde el nacimiento de la mecánica cuántica en 1925 hasta las actuales aplicaciones en computación cuántica, nanotecnología y microelectrónica.
La conferencia ha destacado el papel de la Universidad de Oviedo como semillero de talento científico, con numerosos egresados que hoy lideran proyectos punteros en centros de investigación internacionales. Durante su intervención, Vélez ha subrayado cómo conceptos como el fotón, el spin o el efecto túnel han evolucionado desde teorías abstractas a tecnologías concretas que impactan en la vida cotidiana.
Vélez ha concluido su intervención con una reflexión sobre el papel de la universidad en la formación de nuevas generaciones de científicos. Ha destacado el dinamismo actual de la Facultad de Ciencias, con iniciativas estudiantiles como el congreso Nanoparadise y la participación en torneos internacionales de Física. "La Ciencia la hacemos las personas", ha afirmado al recordar que, detrás de cada avance, hay años de trabajo, creatividad y vocación. En este contexto, ha animado a los nuevos alumnos a plantear preguntas audaces, como las que dieron origen a la mecánica cuántica hace un siglo, y a mantener viva la conexión con Asturias, desde dentro o desde fuera.
MEMORIA
Durante el acto de apertura del curso académico, también ha intervenido Ángel Espiniella, secretario general de la Universidad de Oviedo, que ha aprovechado para presentar los principales datos de la memoria del curso que termina. Espiniella ha destacado que, durante el año 2024-2025, estudiaron en la institución académica 21165 estudiantes, 1863 de ellos de máster y otros 1753 de doctorado.
Además, ha ofrecido cifras sobre tesis doctorales leídas (227, de ellas, 96 con mención internacional), movilidades internacionales (911 estudiantes salientes, 851 entrantes); nuevas cátedras institucionales o de empresa (11) o proyectos de investigación (113 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, 2 del Ministerio de Economía, 1 del de Sanidad, 4 de colaboración internacional y 17 europeos, entre otras muchas.