CAMARGO 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Camargo ha adjudicado este viernes la redacción del proyecto para la remodelación integral del centro cultural La Vidriera, en Maliaño, a Ricardo Montaraz Oceja por un importe de 17.415 euros (IVA incluido) y un plazo de tres meses.
De esta forma, el Consistorio ha destacado en un comunicado que, "antes de tres meses", se conocerá como será "la nueva Vidriera" plasmada en este proyecto a través del que se va a recuperar espacio para el área deportiva y a unificar los accesos al centro.
Estas obras, con las que se remodelará este centro de "referencia" tanto en el ámbito cultural como deportivo --principalmente por sus piscinas cubiertas-- que ha cumplido 25 años, se afrontarán en este 2015, ha apuntado el Ayuntamiento.
La actuación pretende adaptar La Vidriera a las "nuevas exigencias" y, para ello, se requiere unificar los accesos, para "simplificar el tránsito de público por las áreas comunes", y ampliar el espacio destinado a actividades deportivas.
En este sentido, el Consistorio también ha señalado que, tras un cuarto de siglo en funcionamiento, hay instalaciones del centro que han quedado "claramente insuficientes" para atender las demandas actuales de los usuarios.
Se trata de la Biblioteca Municipal que, tras la remodelación, contará con sede en el nuevo centro cultural de las Oficinas de Cros, así como el gimnasio y la piscina y su área de vestuarios.
Sobre estas últimas dotaciones, ha indicado que el proyecto, cuya redacción se ha adjudicado este viernes, contempla dotar al gimnasio de una mayor superficie y nuevo equipamiento, mientras que se instalarán más vestuarios y zonas específicas para que los padres puedan ayudar a vestir a sus hijos tras su paso por la piscina con mayor comodidad.
La piscina de La Vidriera también experimentará una transformación ya que está previsto modificar la zona hidrotermal y las instalaciones de la piscina deportiva. Para posibilitar esta transformación, se utilizarán los espacios que la Biblioteca liberará tras su traslado, pero también los de varios despachos que quedarán eliminados para devolver la superficie liberada al uso ciudadano.
Con esta intervención global en el edificio, se llevará acabo además una revisión de la accesibilidad de las instalaciones y actuaciones para garantizar el tránsito y disfrute por parte de personas con discapacidad, algo "actualmente complejo" por la especial configuración del edificio, una antigua fábrica de bombillas reconvertida en centro cívico.