SANTANDER, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, Blanca Martínez, ha reivindicado el papel de los auditores internos para "desterrar tentaciones de clientelismo político en la Administración".
Lo ha hecho durante la inauguración de la XVII Jornada de Organismos Pagadores de Fondos Agrarios que reúne en Santander a los responsables de los órganos auditores internos de todas las comunidades autónomas, ha informado el Gobierno en un comunicado.
Martínez ha subrayado que, durante la próxima legislatura, Cantabria podrá seguir disfrutando "de uno de los mejores servicios de auditoría interna", de forma que el clientelismo político, "ese que sólo beneficia a unos pocos y que bebe de la falta de escrúpulos, lo va a tener más difícil para imponerse al sentido común de que reciba los recursos de todos aquel que más lo necesita, a la honestidad y a la transparencia".
La consejera ha destacado la "trascendencia" de los organismos pagadores en una comunidad como Cantabria, que tiene una "singular dependencia" de los fondos comunitarios para garantizar el futuro del sector primario.
"Cerciorarse de la legalidad y regularidad de las solicitudes de pago que se ejecutan es lo que nos garantiza la eficiencia en el uso de los recursos públicos, pero sobre todo disipa el fantasma de las correcciones financieras y, por lo tanto, es el mejor oxígeno para garantizar la existencia a medio plazo de una PAC sin la que hoy no podríamos sacar adelante a nuestras gentes del campo", ha explicado la consejera, que ha enfatizado que "en los controles está nuestro futuro".
La titular de Ganadería ha defendido que, una vez consolidado el sistema de gestión, ha llegado el momento de dar nuevos pasos al frente para perfeccionarlo aún más.
En este sentido se ha referido a la necesidad de "afinar la actual complejidad normativa y, poco a poco, de reducir también los factores de riesgo que se adivinan todavía hoy en la fiscalización".
Entre ellos, ha citado, por ejemplo, la necesidad de generar un mayor desarrollo informático, revalorizar los controles in situ en la gestión de la ayuda, arbitrar mecanismos que faciliten las cosas cuando existe una mayor dispersión geográfica de solicitantes y explotaciones, o un mayor desarrollo de la segregación de funciones y la supervisión.