El Manual de Actuación en Situaciones de Desprotección Infantil, instrumento de diagnóstico e intervención

ICASS (Instituto Cántabro De Servicios Sociales)
EUROPA PRESS
Europa Press Cantabria
Actualizado: viernes, 10 junio 2011 11:46

SANTANDER 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) ha publicado la resolución por la que se aprueba el 'Manual de Actuación en Situaciones de Desprotección Infantil en la Comunidad Autónoma de Cantabria', como el instrumento técnico a emplear en la detección, notificación, evaluación, diagnóstico e intervención en situaciones de desprotección infantil.

El documento precisa que un niño, niña o adolescente se encuentra en situación de desprotección cuando tiene necesidades básicas sin satisfacer, y eso sucede durante un período de tiempo suficientemente amplio como para provocar un daño significativo en su salud y desarrollo o colocarle en riesgo de sufrirlo.

Dicha desprotección puede originarse por la incapacidad, limitación o comportamiento inadecuado de las figuras parentales, tutores o responsables legales del niño, niña o adolescente, o bien por problemas o circunstancias externas fuera del control de esas personas.

Este manual es un trabajo realizado por la Dirección General de Políticas Sociales, junto a expertos a nivel nacional y profesionales de los Servicios Sociales de Atención Primaria y del Servicio de Atención a la Infancia, Adolescencia y Familia del Gobierno de Cantabria.

El Manual nace con el objetivo de dotar a los y las profesionales de los instrumentos técnicos necesarios para desarrollar su trabajo de evaluación, diagnóstico e intervención en situaciones de desprotección infantil, definiendo un modelo basado en unos principios de actuación que, junto a los generales del Sistema Público de Servicios Sociales recogidos en la Ley de Derechos y Servicios Sociales, se concretan en distintos aspectos, según el documento que recoge Europa Press.

Así, el manual destaca que los intereses de los niños, niñas y adolescentes prevalecen sobre cualquier otro interés legítimo que pueda concurrir.

Estos intereses se traducen en el derecho a crecer en un entorno en el que tengan satisfechas sus necesidades: a tener garantizada su seguridad e integridad; a crecer en un entorno familiar estable que le proporcione cuidados, amor y un sentimiento de identidad y pertenencia; y el de permanecer, siempre que sea posible, en su propia familia.

Igualmente el manual señala que los padres y madres son los responsables principales de asegurar la satisfacción de las necesidades físicas, de seguridad, emocionales, sociales y cognitivas de los niños, niñas y adolescentes.

Precisa sin embargo que no es una responsabilidad exclusiva de ellos y ellas, sino que está compartida con el resto de la comunidad (familia, sanidad, educación, servicios sociales, fiscalía, etc).

Destaca al respecto que la mayoría de los padres y madres quieren cuidar adecuadamente a sus hijos e hijas, y si disponen de los apoyos necesarios lo podrán hacer. Pero cuando no pueden asumir sus responsabilidades, el Sistema Público de Servicios Sociales tiene el derecho y la obligación de intervenir para salvaguardar los derechos de los niños, niñas y adolescentes y protegerles.

Explica en este sentido que conseguir los objetivos de la intervención es más factible cuando las personas implicadas participan de forma activa.

ACTUACIONES PREVENTIVAS

El manual destaca que los Servicios Sociales no deben actuar únicamente cuando existan graves carencias en la satisfacción de las necesidades de los niños, niñas y adolescentes, sino que también deben trabajar para conseguir que desarrollen sus mejores posibilidades mediante el desarrollo de actuaciones de carácter preventivo.

Indica así que los Servicios Sociales, concretamente los Servicios Sociales de Atención Primaria, tienen como una de sus prioridades desarrollar programas estables dirigidos a eliminar las causas de las situaciones de desprotección infantil, con el objetivo de prevenir su aparición o reducir al máximo su incidencia.

Para ello --destaca-- es imprescindible la implicación y coordinación con el resto de servicios comunitarios que trabajan en el ámbito de la infancia, juventud y familia.

Y en cuanto a los casos de familias que ya presentan dificultades, señala que la intervención de los Servicios Sociales debe iniciarse de forma lo más precoz posible. Para ello, los Servicios Sociales de Atención Primaria deben promover la detección y notificación precoz de estos casos, y disponer de recursos eficaces de intervención.

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