UIMP.- Xavier Prats Monné lamenta que Europa "ha perdido la fe en el poder transformador de la educación"

Xavier Prats-Monne, director general de Educación de la Comisión Europea
JUAN MANUEL SERRANO ARCE/UIMP
Europa Press Cantabria
Actualizado: lunes, 24 agosto 2015 17:42


SANTANDER, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

El director general de Educación y Cultura de la Comisión Europea (CE), Xavier Prats Monné, ha lamentado este lunes en Santander que en Europa no se tiene "confianza" en el futuro y que "ha perdido la fe en el poder transformador de la educación", por lo que, a su juicio, el viejo continente se enfrenta al reto de "reconstruirse de la crisis con una generación de educadores".

Así, ha comparado la situación actual con la necesidad que hubo de reconstruir Europa tras la II Guerra Mundial gracias a una generación de constructores, y ha señalado que la diferencia del continente europeo con otras zonas del mundo que han evolucionado "favorablemente" en el ámbito educativo es, precisamente, esta falta de confianza.

En su intervención en el encuentro 'Quo Vadis Europa III? Nuevo ciclo político: crecimiento, energía, clima y vecindad', que dirige el expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Prats Monné también ha hecho hincapié en cómo la tecnología "ha modificado y deconstruido" la educación en comparación con cómo se ha conocido hasta la actualidad.

En este sentido, ha afirmado que la tecnología no sólo ha "transformado radicalmente las mentes ni las facultades, sino la manera de enseñar", en referencia al cambio de roles que ha tenido lugar en el profesorado --que también son investigadores, tal y como ha señalado el experto, según informa la UIMP en un comunicado--, en los tiempos y en los contenidos de la educación.

"En 2020, la mitad de los cursos universitarios que se impartirán serán una mezcla entre materia online y curso presencial", ha pronosticado Prats Monné, quien, además, ha abogado por una "cooperación flexible entre individuos e instituciones" desde el punto de vista de la innovación tecnológica para hacer frente a la "complejidad" del mundo actual.

Esto se debe, a su juicio, a que "la mayoría de los problemas que conocemos hoy no se prestan a ser tratados de manera monodisciplinar ni vertical". Al tiempo, ha considerado que la "verticalidad, el excesivo control y la falta de flexibilidad" hacen perder a las instituciones educativas "el monopolio de la transmisión y certificación del conocimiento".

Por ello, ha abogado por la interdisciplinariedad y el cambio de roles de la universidad --"pasando del control a la supervisión", tal y como ha defendido-- y ha sostenido que para alcanzar los objetivos de adecuación de los sistemas educativos a las coyunturas del futuro y su mejora "hay que exigirle mucho más a la universidad, pero dejarla mucho más libre en la manera de conseguir lo que se le exige".

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