SANTANDER, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
El historiador Gonzalo Sánchez Eguren impartirá este miércoles, día 18, la penúltima conferencia de la 23 edición del Ciclo sobre Prehistoria de Puente Viesgo irganizado por la Sociedad de Amigos de las Cuevas del Castillo. El acto de clausura será el día 25 y en él se homenajeará al escritor y cronista Benito Madariaga, último ponente de este año.
Con el título 'Los otros', la conferencia de Gonzalo Sánchez Eguren se iniciará a las 19.30 horas en el Gran Hotel Balneario, horario y escenario habituales del ciclo, que concluirá la próxima semana tras completarse un calendario de 13 conferencias iniciado el pasado 3 de julio.
Sánchez Eguren sucede en el programa a José Aurelio García, arqueólogo experimental y responsable de Actividades de las Cuevas Paleolíticas de Cantabria, que trató en su conferencia la evolución de la caza y de los diferentes útiles en el Paleolítico.
En su conferencia, García hizo un recorrido por los distintos yacimientos prehistóricos de Europa, Oriente Medio y África donde se han hallado útiles con sus respectivos mangos, que como precisó el ponente, "mejoraron la eficacia y la comodidad de las herramientas".
El historiador repasó la evolución de estos útiles, desde las primeras herramientas de gran tamaño y sujetadas con la mano, hasta las que ya portaban un mango con algún tipo de adhesivo.
Según precisó, la fabricación de las primeras puntas líticas destinadas a la caza precisaban de algún tipo de enmangue para unirlas al astil de madera, probablemente con cordaje, adhesivo o ambas cosas a la vez.
Agregó que los cordajes utilizados fueron de materiales vegetales o animales, por lo que no existen vestigios de ellos, aunque sí de los adhesivos porque eran de origen vegetal o mineral pero tratados con fuego.
SUSTANCIAS ADHESIVAS DESDE EL PALEOLÍTICO
En este sentido, aclaró que hasta finales del siglo pasado se creía que inicialmente el uso de adhesivos en distintos artefactos correspondía a herramientas descubiertas en Oriente Medio datadas unos 8.000 años antes de la era cristiana, aunque los científicos confirmaron con posterioridad que ya existían amalgamas adhesivas en la época del Paleolítico Medio.
Así, la evidencia más antigua de posibles enmangues de herramientas se ha hallado en el yacimiento italiano de Campitello, en concreto tres lascas, con una antigüedad superior a los 200.000 años, cuya analítica ha revelado la existencia de restos de brea de abedul utilizado como adhesivo y que cubría la mitad de su superficie como zona de enmangue.
El ponente prosiguió su exposición con los progresivos descubrimientos de herramientas y útiles con mango adherido por alguna sustancia, como las 86 piezas líticas, 15 de ellas puntas de un proyectil, halladas en el yacimiento prehistórico de Inden-Altdof (Alemania) con una datación de hace 125.000 años, que también tienen restos de brea de abedul.
García citó otras sustancias adhesivas vinculadas a restos arqueológicos de hace miles de años, como resinas de acacia, ocre rojo y cera de abejas, encontradas en un yacimiento sudafricano de 61.000 años de antigüedad; o piezas con fibras vegetales elaboradas con cortezas de una planta leñosa, en cuyo interior aparece una mezcla de cera de abeja, resina y huevo utilizada para fijar puntas de flecha.
Como ejemplo más cercano, aludió a una punta de azagaya descubierta en la cueva prehistórica cántabra de El Pendo, que tiene una acanaladura en el centro y restos de una pasta grisácea consistente en resina de abedul con cenizas.
Para el ponente, la localización de diferentes materiales para la elaboración de adhesivos reafirma el amplio conocimiento del entorno y la capacidad cognitiva de estos humanos de hace miles de años.