El 3,2% de los hogares con niños no puede permitirse ropa nueva para ellos

Actualizado 02/06/2015 13:08:38 CET
Parque infantil Lorenzo Cagigas
AYTO

SANTANDER, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El porcentaje de hogares con menores de 16 años que no pueden disponer de ropa nueva en Cantabria es del 3,2%, la mitad que en España (6,5%), según se desprende de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) para 2014 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Esta ECV incorpora cada año un módulo para profundizar en distintos aspectos de las condiciones de vida de los hogares. La edición de 2014, realizada durante la primavera del año pasado, incluyó un Módulo sobre Carencia Material, completando así la información que todos los años se recoge en la encuesta sobre este tema.

Siguiendo con los hogares donde viven menores de 16 años, todos los parámetros analizados de necesidades básicas, educativas o de ocio son menores en Cantabria que en el conjunto del país, excepto los hogares que no pueden ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año, un 34,6% en la región frente al 33,5% de media; y los hogares que no disponen de equipos de ocio al aire libre son un 6% en Cantabria frente al 4,9% en España.

De este modo, un 0,8% de los hogares de Cantabria con menores de 16 años no disponen de dos pares de zapatos adecuados y el mismo porcentaje no comen fruta fresca y verdura al menos una vez al día.

Un 2,5% de los hogares con menores en Cantabria no toman, al menos, una comida de carne, pollo o pescado al día; y un 1,4% no disponen de juguetes que se puedan utilizar dentro de la vivienda.

El 4,6% no tienen regularmente actividades de ocio; el 6,1% no pueden celebrar las ocasiones especiales; y el 7,5% no pueden reunirse con sus amigos para jugar e invitar a tomar algo.

Por contra, no hay ningún hogar en Cantabria con menores de 16 años que no disponga de libros adecuados para su edad (frente al 1,9% de media nacional).

En España, el aumento de hogares con carencias alimentarias (referente a la ingesta de fruta o verduras a diario o a tomar al menos una comida de carne o pescado cada dos días), aunque el INE señala en este punto que los datos son, en general, bajos.

Así, las familias con carencia de fruta y verdura se sitúan en el 1,2 por ciento, ante el 1 por ciento que se registraba cinco años antes, mientras que aquellas que no pueden realizar una comida de carne o pescado cada dos días suponen un 2,5 por ciento. En este caso la subida es más clara con respecto a 2009, cuando el porcentaje se situaba en el 0,7 por ciento.

En cuanto a las necesidades educativas o de ocio, el porcentaje de niños con carencias ha aumentado en todos los indicadores investigados desde 2009. Según apunta la ECV, un 1,9 por ciento no tiene libros adecuados para su edad; un 4,9 no dispone de equipos de ocio al aire libro, como bicicletas o patines; el 11,3 no practica regularmente actividades de ocio, ya sea un deporte o tocar un instrumento o asociarse a una agrupación juvenil; y, finalmente, un 10,4 por ciento no puede celebrar ocasiones especiales, como un cumpleaños.

ADULTOS

En Cantabria, un 5,1% de los adultos (mayores de 16 años) no puede permitirse sustituir las ropas estropeadas por otras nuevas; y un 12,8% no puede permitirse reunirse con amigos y/o familiares para comer o tomar algo al menos una vez al mes.

Además, un 17,6% de los adultos en Cantabria no puede permitirse participar regularmente en actividades de ocio tales como deporte, cine, conciertos, etcétera. Y un 16,8% no puede permitirse gastar una pequeña cantidad de dinero en uno mismo cada semana.

Por otra parte, el 68,6% de los adultos en Cantabria (341.900 personas) no utiliza con regularidad el transporte público, la mayoría (el 65,9%) porque prefiere el transporte privado (coche, moto, bicicleta, etcétera). Solo el 1% dice que no utiliza el transporte público porque el billete le parece demasiado caro y no puede permitírselo.

Finalmente, un 35,3% de los hogares en Cantabria no puede permitirse sustituir los muebles viejos o estropeados.

En España, el porcentaje de adultos que no se pueden permitir reunirse con amigos o familiares para comer o tomar algo al menos una vez al mes ha pasado del 6,6 al 11,8 por ciento entre 2009 y 2014.

Por edad, el porcentaje más elevado se da en el grupo de 45 a 64 años, que pasa del 7,9 por ciento en 2009 al 15,3 por ciento en 2014. En el caso de la población con los ingresos más bajos, el INE indica que el porcentaje aumenta desde el 15,4 por ciento de 2009 hasta el 29,5 por ciento del año pasado.

En el módulo de esta ECV se incluye la pregunta '¿Gasta una pequeña cantidad de dinero en usted mismo cada semana?', las respuestas indican que, en 2014, el 16,9 por ciento de los adultos no se lo podía permitir, frente al 10,7 por ciento en esa situación en 2009. En cuanto a la relación con la actividad, el 35,6 por ciento de los parados declaró no poder afrontar esos gastos, frente al 10,6 por ciento de las personas ocupadas.

Finalmente, el documento destaca que un 41,3 por ciento de los hogares no podían permitirse la sustitución de muebles en 2014, frente al 36,8 por ciento que no podían en 2009.

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