Alberto Pico ya tiene su paseo en el Barrio Pesquero

Actualizado 12/07/2014 14:00:01 CET
Inauguración del paseo Alberto Pico
EUROPA PRESS

De la Serna afirma que con este reconocimiento el nombre del sacerdote quedará "unido para siempre" a este barrio

SANTANDER, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

Alberto Pico, párroco durante más de cuarenta años en el Barrio Pesquero de Santander y fallecido a principios de junio, tiene desde este sábado una calle en su memoria, un reconocimiento "infinito" a la "gran labor social y educativa" que desarrolló y con el que ahora su nombre queda "unido para siempre" a este lugar.

Así lo ha afirmado este sábado el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, antes de descubrir la placa con el nombre del paseo Alberto Pico, hasta ahora denominado como calle Las Quebrantas.

Y lo ha hecho acompañado de Carmen San Millán, la mujer que cuidó de Pico durante sus cuarenta años en el barrio. Ésta ha destacado la "lucha titánica" del párroco por conseguir recursos para los centros educativos del barrio y otras necesidades.

"Sableaba a quien fuera para tener más billetes", ha afirmado esta mujer, quien, además, ha opinado que Pico consiguió que el Barrio Pesquero fuera "tenido en cuenta".

Además, De la Serna ha añadido que el párroco realizaba esta labor "sin hacer ruido", desde el "anonimato" y con "mucha sencillez".

El alcalde ha afirmado que el párroco era una persona de la que Santander se sentía "orgullosa", lo mismo que ahora de que su nombre figure en el callejero de la ciudad.

A juicio de De la Serna, Alberto Pico "marcó la vida de muchas personas" a lo largo de varias generaciones con su "esfuerzo, compromiso y dedicación" a los vecinos, sobre todo a jóvenes y niños.

"Su vida fue un ejemplo", ha asegurado el regidor, para quien el hecho de poner su nombre a una calle, ubicada junto a la Dársena de Maliaño, es un "gesto simbólico" pero "muy importante" que refleja el "cariño" que la ciudad le tiene.

Además, ha destacado que todos los grupos políticos con representación en el Consistorio acordaron de forma "unánime" poner su nombre a esta calle, algo que se aprobó recientemente en Pleno.

En el homenaje, al que han acudido vecinos del Barrio Pesquero, muchos concejales de la Corporación y el exalcalde y senador, Gonzalo Piñeiro, también ha intervenido la presidenta de la Asociación de Vecinos Sotileza-Barrio Pesquero, Alicia Uriarte, quien ha recordado cómo Alberto Pico paseaba por la calle que ahora lleva su nombre, dando de comer a las aves.

A pesar de este reconocimiento, ha afirmado que "todo lo que se haga" en memoria de Alberto Pico es "poco" y "nunca superará" lo que él hizo por el barrio.

El homenaje ha concluido con la interpretación a cargo de la Coral Amigos del Mar del Barrio Pesquero de tres canciones que gustaban al homenajeado: 'Háblame del mar, marinero', 'Canta a mi barrio' y 'La Salve marinera'.

Alberto Pico falleció a principios de junio tras una larga trayectoria, no sólo dentro de la iglesia de Cantabria, sino también como docente.

Nacido en La Habana (Cuba) el 27 de septiembre de 1931, llegó a Cantabria siendo muy joven. Se ordenó sacerdote el 29 de junio de 1956 tras lo que ocupó diversos puestos en iglesias de la Diócesis de Santander.

Antes de llegar en 1971 a la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen del Barrio Pesquero, donde desarrolló una gran labor por la que ha sido reconocido en numerosas ocasiones, recaló en diferentes municipios de la región como coadjutor.

Así, su primera parada fue Laredo y después estuvo en las parroquias de Secadura y San Mamés de Aras, en el municipio de Voto. Además, Alberto Pico fue capellán de la Marina Mercante.

Este emblemático cura llegó al Barrio Pesquero en 1971 como coadjutor, donde a lo largo de sus años como párroco desarrolló una importante labor social y educativa que le convirtió en un referente entre los vecinos de esta zona de Santander.

Su multitudinario funeral se celebró en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen del Barrio Pesquero y fue enterrado en el cementerio de Ciriego.

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