SANTANDER, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a Iván R.A., alias 'el gusanillo', a cuatro años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa por intentar matar a otro hombre durante las fiestas de La Helguera (Castro Urdiales).
La sentencia, conocida este miércoles, considera probado que el condenado clavó un cuchillo de cocina a la víctima, con quien había discutido, en torno a las 4.30 horas de la madrugada, por un billete de 10 euros que había quedado en la barra de una de las carpas, en una de las varias discusiones que fueron manteniendo a lo largo de la noche.
Los hechos sucedieron ya a las 10.30 horas del día siguiente a las fiestas, pero el fallo considera probado que, en un momento dado, el acusado dijo al agredido "luego subo". Posteriormente, a las 7.30 horas, regresaron a la zona de fiestas, y allí 'el gusanillo' fue visto con un cuchillo de cocina, circunstancia que le recriminó uno de los camareros, que avisó de ello a la Policía Local.
Fue con ese arma con la que el acusado acometió a la víctima en el abdomen, quien pudo señalar ante testigos a Iván como responsable del apuñalamiento. El acusado, tras el suceso, limpió el cuchillo, lo dejó en el suelo y se marchó en motocicleta del lugar de los hechos.
El fallo precisa que el acusado sufre desde los 15 años una esquizofrenia paranoide, por la que se sometía a una medicación que estaba tomando por esas fechas y que la prohibía tomar alcohol o drogas, indicaciones que Iván desobedeció.
Se señala que debido a esto mostró una mayor agresividad que limitaba su capacidad para comprender sus actos. Esta circunstancia permite aplicarle como eximente la alteración psíquica, si bien en grado incompleto, motivo por el que la pena es inferior a los siete años de prisión que reclamaban Fiscalía y acusación particular.
En cambio, se rechaza la eximente o atenuante de intoxicación por alcohol, y también las dilaciones indebidas por los supuestos retrasos en la celebración del juicio alegados por la defensa. La sentencia fija una indemnización a la víctima de 11.578 euros.
Pese a que durante el juicio aseguró no recordar nada de los hechos, la Audiencia entiende que hay "numerosas pruebas directas" que permiten probar tanto que sucedieron como que él fue el autor.