Archivo - Tren de Cercanías tras una avería.-ARCHIVO - EUROPA PRESS - Archivo
SANTANDER, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Sección Sindical de CCOO en el sector ferroviario de Cantabria ha denunciado "las deficiencias que arrastra" el sistema en todo el territorio español, lo que ha calificado como "un mal común", que afecta también a la comunidad autónoma.
Así, ha reclamado, tras el accidente en Toledo, que se aborden "de forma urgente las deficiencias estructurales" y que se produzca "un cambio de prioridades" que sitúe el mantenimiento de las infraestructuras, la dotación de personal y de recursos y la calidad de los servicios en el centro de las políticas ferroviarias.
En nota de prensa, la representación sindical ha señalado que en Cantabria está "el reflejo directo de estas deficiencias" porque los profesionales que regulan el tráfico ferroviario "afrontan averías en las instalaciones y el material móvil, incidencias derivadas de las numerosas obras y una acumulación de problemas que incrementa la carga de trabajo y exige una atención continua".
Además, a esto se suman "las deficiencias que persisten en instalaciones de reciente puesta en servicio, como los problemas de los nuevos enclavamientos y la representación gráfica de las instalaciones de la terminal de Muriedas y el Centro de Control de Santander, cuya corrección continúa pendiente".
"Lo normal no puede ser trabajar permanentemente en la anormalidad y la profesionalidad de las plantillas no puede convertirse en el recurso con el que se compensen indefinidamente las deficiencias del sistema", ha señalado Juan Carlos Olea, secretario general del sector ferroviario de CCOO y presidente del Comité Provincial de ADIF.
En este sentido, ha reivindicado que la seguridad "necesita medios humanos suficientes, formación, instalaciones en condiciones y tiempo para realizar correctamente cada intervención".
Y es que la representación sindical ha insistido en que "no basta con cortar cintas y presumir de kilómetros de alta velocidad", sino que después "hay que mantener las instalaciones y disponer del personal necesario".
Por ello, ha reclamado transparencia sobre las tareas de mantenimiento encomendadas a contratas y UTEs, los medios destinados a ellas y su supervisión, porque "externalizar trabajos no puede diluir la responsabilidad de quien los encarga ni sustituir la capacidad técnica y de control de ADIF", ha apuntado el secretario general.
ATENCIÓN INSUFICIENTE EN CERCANÍAS Y PUESTOS DE DIRECCIÓN
En opinión de Olea, la expansión de la alta velocidad "ha convivido con una atención insuficiente a las necesidades de Cercanías".
"Para miles de personas de Cantabria, el tren es un medio esencial para acudir al trabajo, estudiar o recibir atención sanitaria, por lo que su frecuencia, fiabilidad y accesibilidad deben ocupar un lugar prioritario en la inversión pública", ha exigido.
Según ha afirmado, esta "falta de atención" se suma a "la progresiva pérdida" de funciones y servicios ferroviarios en la comunidad", como "la intención de trasladar a Oviedo el Centro de Gestión Operativo de Renfe, la desaparición de funciones de regulación y telemando, la falta de atención presencial en el Gabinete Sanitario y los cierres de servicios de atención al público y venta de billetes de Logirail, así como la ausencia de estos servicios en estaciones como Reinosa, Renedo o Tanos".
Por otra parte, la sección sindical también ha subrayado la "ausencia" de una planificación adecuada del relevo generacional, que garantice la transmisión del conocimiento y la formación de las nuevas incorporaciones.
Asimismo, ha denunciado que "las afinidades políticas" están ganando terreno frente a la experiencia y la cualificación profesional en la designación de puestos de dirección y mando.
"La misma exigencia de preparación y responsabilidad que se pide a los y las trabajadoras debe aplicarse a quienes dirigen el ferrocarril. La afinidad política no puede sustituir al conocimiento ni a la experiencia profesional", ha sostenido Olea.
En este contexto, y tras el accidente ferroviario en Toledo, ha incidido en que "siguen pendientes" compromisos en materia de seguridad recogidos en el acuerdo que permitió desconvocar la huelga tras el accidente de Adamuz y ha exigido un calendario concreto para su cumplimiento.