SANTANDER, 3 (EUROPA PRESS)
Cerca del 70% de los empleados de Liberbank, el banco en el que se integra Caja Cantabria junto con Cajastur y Caja Extremadura, padece agotamiento y asegura, además, estar "quemado" en su trabajo.
Así se desprende de una encuesta elaborada por la Fundación DEAS, del Sindicato CSICA (que representa a 21.000 empleados de las entidades financieras españolas), y según la cual el Síndrome del Quemado por el Trabajo (SQT), también conocido como Síndrome 'Burnout' o Síndrome de Estrés laboral, está presente en más de la mitad de las ya desaparecidas cajas de ahorros.
Por lo que se refiere a Liberbank, el 67% de la plantilla manifiesta síntomas de agotamiento por encima de la media, y la actual "inestabilidad" en el sector financiero provoca "cinismo", entendido como distanciamiento, entre los profesionales.
El sondeo pone de manifiesto que el SQT es uno de los daños laborales de carácter psicosocial más presentes en la plantilla a raíz de las últimas reformas sufridas en el ámbito financiero, principalmente entre las mujeres, donde el porcentaje alcanza el 76,63%.
Las 1.341 encuestas recibidas durante los meses de septiembre y octubre, a través de Internet y telefónicamente, revelan que el 55,78% de encuestados sufre estrés laboral (se considera que una persona padece SQT si se obtienen puntuaciones altas en dos de las tres escalas medidas: agotamiento, cinismo y eficacia, según aclara la Fundación DEAS). Se trata de un dato "realmente preocupante" y que representa un indicio de la "mala" situación que están atravesando los trabajadores del sector.
Los profesionales que presentan índices de agotamiento elevados son personas "con incapacidad para poder abordar sencillas actividades cotidianas".
En el caso del cinismo, más de la mitad de los encuestados se encuentran por encima de la media. Como consecuencia, estos individuos han decidido colocar una 'barrera' entre ellos y las personas con las que se relacionan a través de su trabajo. El "peligro" de esta situación es que esta actitud puede llegar a ser habitual incluso en sus relaciones personales.
La encuesta también revela que las plantillas se encuentran significativamente por debajo de la media en cuanto a la eficacia. Para estas personas su trabajo no tiene "un final feliz". La percepción es de que se realizan tareas, pero no se consiguen los resultados exigidos.
La Fundación DEAS destaca que el agotamiento y cinismo corren paralelos a lo largo de la vida laboral de los trabajadores, mientras que la eficacia tiene valores más altos al comienzo de la vida laboral, y va descendiendo según se va avanzando en la carrera profesional. Esto se debe a la pérdida de expectativas al ver que la realidad no se ajusta a lo que se esperaba del trabajo y que la perspectivas de promoción se van diluyendo en el tiempo.
Como conclusión final, con este estudio se busca dar apoyo y ayuda a los trabajadores del sector. Además, se pretende que la sociedad sea consciente de que los empleados "no son los que originan la crisis", ya que los directivos toman decisiones y la plantilla, en la mayoría de los casos, "no tiene capacidad de decisión". De hecho, el empleado padece las consecuencias al igual que el resto de la población.
QUEMADO POR EL TRABAJO
El Síndrome de Quemado por el Trabajo se considera accidente de trabajo, por lo tanto, en caso de que a un trabajador que padezca Burnout no se le reconozca la contingencia podrá contar con el asesoramiento necesario para las reclamaciones jurídicas que se deben realizar.
Para la Fundación DEAS, del Sindicato profesional CSICA, este estado de "desánimo" es consecuencia de la gestión de los directivos y responsables de las ya desaparecidas cajas de ahorros.
Así, en concordancia con la encuesta publicada por esta fundación en mayo de 2012, el 88% de los trabajadores teme por su empleo y considera que la desaparición de las cajas es consecuencia de la "nefasta" gestión de los equipos directivos y de la "injerencia" política.
Entonces, el 87% de los empleados de las cajas de ahorro consideró que la desaparición de estas entidades no era necesaria para reestructurar el sistema financiero y más del 80% aseguró que observa con "nerviosismo" los cambios que atraviesa el sector.
Ahora, la confirmación del Síndrome del Quemado pone de manifiesto las "presiones" a las que están sometidos los empleados de la banca.