Juicio al acusado de prender fuego a la vivienda de su madre en Castro Urdiales tras negarle dinero para drogas - EUROPA PRESS
SANTANDER 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
El hombre acusado de prender fuego en la casa de su madre en junio de 2024 en Castro Urdiales tras negarle dinero para drogas ha reconocido los hechos este viernes en el juicio contra él, celebrado con acuerdo de las partes, y en el que se ha mostrado conforme con la pena que la fiscal y su abogada han pactado, de seis años de cárcel. Son cuatro menos que los solicitados inicialmente por el ministerio público, ya que se han tenido en cuenta las atenuantes de anomalía psíquica por drogodependencia y de dilaciones indebidas.
Además, el procesado, que está en prisión provisional, deberá indemnizar a su progenitora con 5.031 euros por los desperfectos en la vivienda, y con 963 al Ayuntamiento por el coste de las labores de extinción que realizaron los bomberos municipales. También deberá pagar las costas procesales.
La vista oral por este delito de incendio con peligro para las personas se ha desarrollado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria y la Sala dictará sentencia en base a la conformidad de las partes. Y como se han comprometido a no recurrirla, el tribunal ha decretado la firmeza de la misma.
Según el escrito acordado que se llevará a la resolución judicial, en el momento de los hechos el implicado tenía levemente afectada su capacidad de control de impulsos por el consumo habitual de sustancias. Actuó movido por el resentimiento hacia su madre tras haberle pedido dinero para financiar su adicción a las drogas, con el pretexto de que estaba amenazado por deudas, pero ella no se lo dio. Entonces, él, "con pleno desprecio para la vida e integridad física de sus vecinos" y siendo consciente de que en el inmueble vivían más personas, prendió fuego al salón de la vivienda, aplicando una llama directa sobre un butacón y el lienzo de un cuadro en el suelo.
El fuego desarrolló un foco de dos metros cuadrados y empezó a salir gran cantidad de humo hacia la escalera exterior, en conexión con las viviendas de las plantas superiores. Un vecino que se encontraba casualmente en la zona, al percatarse desde fuera del incendio, se metió al inmueble y logró sacar de su interior al propio acusado, que estaba "sentado en el reposabrazos del sofá de su salón, contemplando el fuego". Ese hombre también subió a la segunda planta y rescató a una niña de dos años y a su abuelo, que tenía dificultad para desplazarse.
El forjado del edificio era de vigas y tableado de madera, solo contaba con la escalera comunitaria como zona de evacuación y la vivienda tenía instalación de gas natural, lo que supone mayor riesgo de propagación. Minutos después de iniciarse el fuego, los bomberos acudieron al lugar y dos horas después se dio por apagado el fuego.