SANTANDER, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
La gran explanada del muelle de Gamazo, que se ha usado como aparcamiento de barcos durante el Mundial de Vela, se convertirá en una nueva zona de convivencia ciudadana en la que habrá un paseo marítimo, espacios verdes y áreas de juegos infantiles y ocio.
El Ayuntamiento pretende así transformar este espacio de 10.000 metros cuadrados en un lugar "atractivo" para vecinos y turistas y en el que se puedan contemplar unas "vistas inéditas" de la Bahía de Santander.
El alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, acompañado por el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, ha presentado este martes en rueda de prensa este proyecto, que se estima costará un millón de euros y se ejecutará en un plazo de seis meses.
Tras la "extraordinaria acogida" que han tenido entre los ciudadanos la duna de Zaera y el renovación del dique, el Ayuntamiento quiere dar ahora "un paso más" dentro del proceso de "transformación integral" de esta zona de la capital cántabra.
De la Serna ha ensalzado que este proyecto busca convertir este "gran solar" en un "lugar único" en Santander y, por ello, se contempla la realización de un paseo marítimo que se prolongue desde el dique de Gamazo hasta el final de este varadero.
El paseo, según ha detallado, se ubicará en el área límite del muelle, es decir, en el espacio más cercano al agua, para que los usuarios puedan contemplar "vistas inéditas" de la Bahía. Asimismo, éste será "irregular", con anchuras distintas, y un pavimento "singular".
Además, las zonas verdes serán "pisables" y estarán realizadas con una "solución flotante" que se colocará sobre el aglomerado existente, de forma que éstas se puedan mover en caso de que este espacio sea necesario de nuevo para algún evento deportivo.
"Esta solución nunca ha sido utilizada en España", ha señalado el alcalde, que ha explicado que es una fórmula que se uso en Nueva York para construir un paseo sobre las antigua vía del tren y que se llama 'The High Line Park'.
Todo ello estará complementando con áreas de juegos infantiles y de ocio. Éstas últimas se ubicarán en la zona del muelle más cercana al agua y en ellas se contempla ejecutar áreas de solarium y estanciales, así como la instalación de módulos prefabricados para que haya cafeterías y terrazas.
De la Serna ha apuntado que la rampa de esa zona de varado utilizada en el Mundial de Vela se conservará para eventos náuticos y deportivos.
SOSTENIBLE, VERSÁTIL Y REMOVIBLE
El alcalde ha explicado que este proyecto se asienta sobre las premisas de "sostenibilidad", ya que los materiales y elementos serán respetuosos con el medio ambiente; "versatilidad", combinará muchos usos convirtiéndose en un lugar "inédito" en Cantabria; y "espacio removible", ya que la totalidad del pavimento, tanto el del paseo como el de las zonas verdes, será flotante, lo que permitirá poder ser retirado para que la explanada pueda acoger determinados eventos.
Asimismo, De la Serna ha destacado que el proyecto ideado por el Ayuntamiento para este solar de 10.000 metros cuadrados trata de "domesticar el espacio urbano" para que los ciudadanos se sientan más cómodos en él. Esta nueva zona de convivencia será accesible y estará enfocada a fomentar la práctica deportiva.
Este área se ubicará en unos terrenos de dominio público-portuaria por lo que, ha avanzado, el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria de Santander (APS) ya trabajan en la elaboración de convenio que permita ejecutar esta actuación, que será sufragada con fondos municipales.
El regidor municipal ha explicado que la intención es que ese convenio esté listo antes de licitar las obras --el mismo procedimiento se llevó a cabo para la ejecución del Paseo Marítimo de Castilla-Hermida--.
Precisamente, De la Serna ha señalado que espera que la actuación, que ahora se empezará a presentar a los colegios de Arquitectos e Ingenieros y en foros ciudadanos, se licite a finales de este año para que las obras comiencen a principios de 2015.
Si estos plazos se cumpliese, este nuevo área podría estar a disposición de los ciudadanos en verano de 2015, aunque el alcalde ha dicho que "los plazos están muy ajustados" ya que la solución arquitectónica planteada en el proyecto requiere materiales y elementos cuya disponibilidad dependerá de los proveedores.