Gobierno rechaza las críticas de Greenpeace sobre presión en la costa y comparar El Bojar con el urbanismo mediterráneo

Asegura que la presión ya existía en Cantabria cuando llegaron al poder y que se ha trabajado para frenarla con el POL

Europa Press Cantabria
Actualizado: miércoles, 5 julio 2006 13:36

SANTANDER, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta cántabra, Lola Gorostiaga, y el consejero de Medio Ambiente, José Ortega, rechazaron hoy las conclusiones del informe de Greenpeace que alerta sobre las amenazas a las que está expuesta la costa cántabra por la urbanización, los puertos deportivos y la contaminación, y compara además el PSIR de El Bojar con las "peores prácticas del urbanismo" del Mediterráneo.

En este sentido Gorostiaga recalcó que en la costa mediterránea lo que se dan son "pelotazos urbanísticos" que "sirven" para que "se llenen los bolsillos de manera ilegal" muchos que "por fin" están ahora "en Alhaurín de la Torre", mientras que en Cantabria el proyecto de El Bojar persigue la construcción de viviendas asequibles impulsadas por un Gobierno que es "sensible" a las necesidades de sus ciudadanos.

Respecto a la presión urbanística, el consejero de Medio Ambiente aseguró no compartir la preocupación de la asociación ecologista porque actualmente no existen en Cantabria amenazas "de este tipo" y se cuenta con el Plan de Ordenación del Litoral (POL) que garantiza la protección de la costa.

Mientras tanto, en cuanto a la contaminación, reconoció que las obras de saneamiento y depuración se han "abordado muy tarde" en Cantabria, pero lo atribuyó a gobiernos anteriores.

El consejero destacó que, al llegar al poder el pacto PSOE-PRC, sólo estaban los saneamientos de Santander y San Vicente de la Barquera, pero se está haciendo un "gran esfuerzo" y se ha "mejorado de forma considerable la calidad de las aguas en el litoral".

Recordó que quedan algunas obras por resolver y señaló que es "evidente" que hay áreas a las que no ha llegado la depuración, pero incidió en que se ha "avanzado considerablemente" y aseguró que se llegará a tener un sistema de saneamiento y depuración "bastante mejorado".

Por su parte, la vicepresidenta y consejera de Relaciones Institucionales y Asuntos Europeos reconoció que la "presión" en la costa cántabra es "evidente", pero invitó a hacer memoria para comprobar que "viene de atrás". Esa presión, dijo, "no es algo que haya surgido de la noche a la mañana".

En cambio, resaltó cómo el actual Gobierno una de las primeras cuestiones que abordó fue la redacción del POL para "preservar lo que quedaba". "En estos momentos no hay ningún elemento que permita decir que con la legislación actual puede haber presión en la costa", concluyó.

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