SANTANDER, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un investigador del incendio del edificio de Tetuán ha asegurado que los bomberos "no actuaron correctamente" porque debieron de hacer catas en los techos, paredes y suelos del piso de la explosión, ya que la onda expansiva de ésta pudo dejar fuegos ocultos, como, ha añadido, fue el caso.
Este perito, que dirige una empresa especializada en la investigación de incendios y explosiones, también ha dicho que era "primordial" que los bomberos hubiesen dejado un retén en el inmueble tras la explosión de gas debido a que era un edificio de madera, ya que si hubiese sido de hormigón no sería necesario.
Un retén que, ha asegurado, de haber estado en el piso, se hubiera percatado de ese fuego incandescente, que ha situado sobre el falso techo de la habitación de dos camas, porque "emite humo y olor".
"Si hubiera habido un reten dentro del piso, se hubieran percatado y lo habrían apagado inmediatamente", ha añadido.
Así lo ha manifestado este viernes este perito que ha declarado en la cuarta y última sesión del juicio en el que se dirime sobre la responsabilidad patrimonial de este siniestro, en el que se reclaman indemnizaciones por valor de 5,8 millones de euros y en el que el principal demandado es el Ayuntamiento de Santander.
Este investigador ha apuntado que el rescoldo de fuego tras la explosión de gas quedó sobre el falso techo de esa habitación -- teoría en la que ha coincidido con todos los peritos que declararon ayer jueves-- porque es donde "se apreció mayor carga de fuego" y ha asegurado que el foco no estaba cercano al suelo porque, si así hubiese sido, los bomberos lo habrían visto.
Los bomberos deberían haber "arrancado techos" hasta ver la teja del tejado, algo que no hicieron como miembros del Cuerpo han señalado en el juicio pero que, según este perito, hubiese sido la "actuación normal" en un caso de explosión por deflagración de gas en un edificio de madera.
"Los bomberos, y lo siento porque sin compañeros, si hubieran actuado como lo hacen normalmente, habrían hecho esas catas para determinar si había algún fuego oculto", ha dicho este experto en incendios, que ha considerado que, de haber hecho eso, también hubiesen visto el poliuretano --material altamente combustible-- en el tejado.
"PRIMORDIAL" DEJAR UN RETÉN Como no hicieron esas catas, ha insistido en que deberían haber dejado un retén, algo "primordial", durante a unas 24 horas en las que, ha dicho, "hubiesen visto si había humo o no y si había fuego o no".
Otro perito ya hizo hincapié este jueves en la "obligación" de haber puesto un retén en el inmueble tras una explosión de esas características, obligación que, dijo, aparece en los protocolos de bomberos.
Cuestionado por la hipótesis que se ha barajado en el juicio de que un estancamiento de gas en el poliuretano del tejado y que se hubiesen producido microexplosiones, ha apuntado que "no ha escuchado tal cosa en su vida" aunque, ha detallado, no es químico y no puede saber si eso es posible --si bien, un ingeniera química dijo ayer que era "imposible"--.
En su informe, realizado a petición de una de las compañías aseguradoras codemandadas, este investigador cree que hubo "negligencias" tanto en la deflagración de gas, por parte del fontanero que quitó el calentador y ni cerró la llave de paso ni taponó la tubería, como en el incendio, ya que los bomberos debieron tiras techos y dejar un retén tras la explosión.
En esta cuarta sesión del juicio por este incendio, también han declarado hasta el momento varios peritos de las compañías de seguros y un miembros de un estudio de arquitectura que hizo un proyecto sobre las posibilidades tanto de rehabilitación como de nueva construcción del edificio, que aglutinaba los portales 41, 43 y 45 de la calle Tetuán.