SANTANDER, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
El magistrado Javier Amores, titular del único juzgado de instrucción exclusivo de Violencia sobre la Mujer de Cantabria, opina que "todavía no ha salido a la luz todo el maltrato" que existe en la sociedad, pese a los positivos avances logrados en los últimos años. Para seguir mejorando en este ámbito, reivindica cambios normativos y un mayor apoyo psicológico a las víctimas para evitar que retiren la denuncia, ya que ello deja a los jueces 'atados de pies y manos' y sin posibilidad de actuar ante casos evidentes de maltrato.
Frente a los recortes por la crisis, el juez Amores pide a las administraciones públicas que "cuiden especialmente" los puntos de encuentro para el intercambio de menores, y que hagan un esfuerzo especial por mantener ese servicio, fundamental para el intercambio de los hijos en parejas con orden de alejamiento, ya que en caso de desaparecer, tienen que ser los cuarteles de la Guardia Civil los que realicen esta función.
En una entrevista concedida a la agencia Europa Press, el titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Santander ha defendido la necesidad de introducir cambios en la legislación para "no dejar puertas abiertas a la impunidad" en casos evidentes de maltrato que los jueces tienen que acabar archivando porque la víctima opta por retirar la denuncia o no quiere declarar contra su pareja y su testimonio es la única prueba.
Y eso que en Cantabria, la tasa de renuncias sobre las denuncias presentadas es la mitad que la media nacional. Según los datos facilitados a Europa Press por el TSJC, en el tercer trimestre de 2011 (todavía no hay datos disponibles del conjunto del año), los órganos jurisdiccionales de Cantabria recibieron 313 denuncias por violencia de género, frente a "tan sólo" 15 renuncias, lo que supone un ratio del 4,8%, menos de la mitad que la media nacional, que se sitúa en un 11,4% de renuncias.
"EL LOBO Y EL CORDERO"
Amores defiende que, una vez presentada la denuncia, el juez tenga la facultad de decidir si el procedimiento sigue o no adelante independientemente de la voluntad de la víctima, porque lo contrario es "dejar al lobo en el mismo corral que el cordero".
Según señaló, en el 80% de los procedimientos penales incoados por su juzgado cuando le llegan partes de lesiones procedentes de un centro de salud, la perjudicada no quiere declarar contra su agresor ni siquiera aclarar al juez el contexto en el que se ha producido la agresión. Además, la mayoría de las absoluciones se producen porque la víctima se acoge a su derecho a no declarar contra su pareja.
Amores ha llamado la atención sobre la "impotencia" que sienten los jueces ante este tipo de situaciones, que según ha dicho son muy frecuentes, de ahí la importancia de implementar el apoyo psicológico a la víctima, que es "esencial" para combatir su sentimiento de desamparo, para "hacerle ver que ha tomado la decisión correcta y que se puede salir del atolladero".
"Las víctimas necesitan más apoyo psicológico que judicial", ha reivindicado el magistrado, aunque ha reconocido que las administraciones públicas, en el contexto actual de crisis, lo tienen "complicado" para articular ese apoyo teniendo en cuenta las miles de denuncias que se presentan al cabo de año.
Sobre los cambios introducidos por el nuevo Gobierno en la atención a las víctimas de violencia, el juez Amores no los percibe como un recorte en el servicio ni cree que vaya a afectar negativamente a las necesidades de las víctimas.
MENOS DENUNCIAS QUE A NIVEL NACIONAL
En Cantabria, la ratio de denuncias por cada 10.000 mujeres a fecha septiembre de 2011 se situaba en 10,3, una cifra notablemente inferior al 14,8 de promedio nacional. "No se sabe" si lo que esta diferencia esconde es que "hay menos violencia o que se denuncia menos", pero en todo caso, el juez Amores lo considera positivo, porque cada vez hay más mujeres que se animan a denunciar y aguantan durante menos tiempo vejaciones y maltrato por parte de su pareja.
En este sentido, considera que la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral ha sido "muy positiva", porque ha contribuido a que la violencia de género deje de ser un asunto de la esfera privada y la sociedad sea más consciente del problema, algo a lo que también contribuyen los medios de comunicación, cuyo tratamiento informativo de este problema social considera que es "correcto y adecuado", salvo en algunos programas de televisión del corazón, donde la información "no es tan precisa" y puede hacer que algunas mujeres "extrapolen" los casos de famosos.
Por otro lado, el juez Amores manifestó su deseo de que "ojalá lleguemos un día a una cifra cero" de muertes, y explicó que en la mayoría de los casos mortales, la víctima no había solicitado protección o había retirado la denuncia. "Es el gran problema con el que nos encontramos", insistió.
Hasta septiembre del año pasado, las órdenes de protección concedidas en Cantabria representaban el 23,6% del total de denuncias presentadas, mientras que a nivel nacional se sitúa en el 26,8%. De julio a septiembre se solicitaron 74 órdenes de protección, de las que 43 fueron estimadas -el 58% del total, frente al 65% a nivel nacional- y 31 se denegaron -el 42%, frente al 35% de promedio en el conjunto del país-.
DESDE EL AÑO 2006
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº1 de Santander se creó en el año 2006. Amores, que es su titular desde junio de 2009, se muestra satisfecho del funcionamiento y de los medios con que cuenta este juzgado, que se ocupa en exclusiva de los casos de violencia de género en el partido judicial de Santander, y no cree que sea necesario un segundo juzgado especializado en este ámbito para Cantabria.
"El número de asuntos que entra es asumible, el personal está muy implicado con su labor y trabaja magníficamente", explicó. De enero a septiembre de 2011, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Santander resolvió 781 procesos, diez más de los que entraron en el mismo periodo. El magistrado destaca la importancia de la especialización de los juzgados penales en violencia de género y considera que un juzgado exclusivo es esencial.
Los casos de violencia de género fuera del partido judicial de Santander los asumen los juzgados de instrucción de la zona que corresponda. El Juzgado de lo Penal nº 5 de Santander es el encargado de enjuiciar los delitos de violencia de género penados hasta con cinco años de cárcel, mientras que en la Audiencia Provincial, la sección especializada en violencia sobre la mujer es la Tercera, y se encarga de juzgar los casos más graves, los que conllevan pena de prisión superior a cinco años.
El conjunto de los juzgados con competencias en violencia sobre la mujer en Cantabria han resuelto de enero a septiembre de 2011 un total de 1.355 procesos, casi tantos como los que ingresaron en este mismo periodo -1.372-. Y han recibido 865 denuncias, de las que 43 se han convertido en renuncias. Por otro lado, se han recibido 232 solicitudes de órdenes de protección, y se han acordado 146.