Kulunka Teatro defiende que sin palabras hay "posibilidades infinitas" para contar una "historia universal"

Kulunka Teatro
EUROPA PRESS
Publicado 14/08/2018 12:58:52CET

Su fundadora, Garbiñe Insausti, afirma que sus obras 'André y Dorine' y 'Solitudes' se han entendido a la perfección en los países por los que han girado

SANTANDER, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

La fundadora y actriz de Kulunka Teatro, Garbiñe Insausti, su director artístico, Iñaki Rikarte, y el actor Eduardo Cárcamo han defendido este martes en Santander las "posibilidades prácticamente infinitas" que tiene el teatro de máscaras y la ausencia de palabras en sus funciones para contar "una historia universal" y expresar sentimientos.

En una rueda de prensa en los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde esta semana imparten el 'Taller de máscara expresiva', Insausti ha comentado que sin hablar en sus obras han podido llegar a "una comunión" con públicos de distintos países.

También ha explicado que la decisión de no hablar fue "muy intuitiva", pero que les permitió descubrir "un lenguaje universal para contar una historia universal" y sus historias "se han entendido a la perfección" en España, China, Rusia o Turquía.

Así, ha comentado que esta decisión y la respuesta del público ha sido "un regalo" para ellos como intérpretes y creadores a lo largo de los ocho años de trayectoria de la compañía, durante los cuales han realizado 700 funciones en 30 países distintos con las hasta ahora dos únicas funciones que han montado, 'André y Dorine' y 'Solitudes'.

Por el momento, ha añadido, no está trabajando en ningún espectáculo nuevo, sino que su objetivo es continuar girando con estos dos.

Por su parte, Rikarte ha reconocido que "seguramente hacemos esto porque no sabemos hacer otra cosa" o tendrían que dedicar "mucho tiempo a aprender otra técnica" teatral, pero ha enfatizado en que al no usar palabras consiguen un "espectáculo universal". De hecho, opina que con palabras se habrían "perdido" en un "laberinto del lenguaje y de las propias palabras".

Tal y como ha explicado, las máscaras "impiden hablar" a los actores. Así, "las dificultades obligan" a pensar de forma "distinta", lo que, a su juicio, es "un buen punto de partida porque a veces sucede que se llega a lugares inesperados y, en algunas ocasiones, son interesantes".

"SOMOS MUCHO MÁS PARECIDOS DE LO QUE PENSÁBAMOS"

Mientras, Cárcamo ha reconocido que cuando empezaron a actuar en países como Nepal "tenían dudas" y "mucho miedo" de que el público "no entendiera lo que estábamos haciendo", en referencia, por ejemplo, a que 'André y Dorine' narra la historia de una pareja de ancianos que sufre Alzheimer.

Sin embargo, dada la respuesta del público de los países y culturas que han visitado, ha remarcado que la compañía se ha dado cuenta de que "somos mucho más parecidos de lo que pensábamos, a lo mejor" porque las obras de Kulunka Teatro tratan sobre cosas "muy esenciales" y que "probablemente" son "muy importantes" en cualquier país, en referencia a la familia, el amor, la muerte, la soledad o la pareja.

Igualmente, considera que la ausencia de palabras y el uso de máscaras tiene como consecuencia que es "importante" el trabajo "desde fuera", por ejemplo, en el análisis de las situaciones o en la toma de decisiones. "Estimular todo y entrenar todas estas cosas creemos que es un trabajo muy interesante tanto para el intérprete, como para el dramaturgo, el director", ha expresado.