SANTANDER, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los médicos cántabros se sumarán este domingo, 17 de febrero, a la protesta organizada a las doce del mediodía en el Ayuntamiento de Santander en defensa de la sanidad pública y en contra de los recortes y las privatizaciones.
Lo harán "en solidaridad" con sus compañeros de Madrid y porque, además, "lo que pasa" ahora con el Hospital Valdecilla es "el inicio" de lo que ocurrió en la capital hace "cuatro o cinco años".
Con estas palabras, Mercedes Boix, --que ha actuado como portavoz de la Asociación para la defensa de la sanidad pública y la Plataforma por lo público y en contra de los recortes, organizadoras de la protesta y a la que se han sumado varios colectivos--, ha advertido de la "privatización" del centro sanitario cántabro.
En este sentido, ha explicado que el régimen de concesión administrativa previsto en la nueva adjudicación de las obras del hospital es "la misma fórmula" que se empleó, por ejemplo, hace años con el Hospital la Princesa de Madrid.
En este punto, ha diferenciado el que el hospital gestione con empresas especializadas los contratos de los servicios que se externalizan (como la seguridad, el catering, etc) a que lo haga la constructora que acometerá la reforma del centro, ya que de este modo el hospital "pierde el control" sobre los mismos y "empeoran" los servicios y la calidad de los mismos.
"Con la concesión administrativa, para compensar a la empresa que acabe el edificio, estos contratos según venzan irán a parar a ella, con lo que darán las comidas, repararán los aparatos de Rx y cubrirán la seguridad empresas de construcción en consorcio con bancos o empresas privadas de salud, y , además, en las condiciones que el consorcio establezca", ha sentenciado Boix, para preguntarse "qué sucederá con el personal de limpieza, de lavandería, mantenimiento, y hasta 36 servicios diferentes actualmente contratados".
Además, ha detallado que el montante de estos contratos "no supera los 30 millones anuales" cuando "se habla de 100 millones anuales de compensación", es decir, que el canon (el alquiler del edificio nuevo) "será de 70 millones anuales". "La empresa invierte 102 millones ahora y obtendrá 70 durante 20 años" lo que supone "1.400 millones más lo que ingrese de plusvalía de los contratos de servicios ya privatizados". Con estos datos, desde la asociación y la plataforma a visan que "la empresa obtendrá más de 14 veces la inversión" que realice.
"La privatización del edificio de Valdecilla nos costará a los cántabros tres veces más que si lo acaba el Gobierno de Cantabria y supondrá una enorme incógnita en cuanto a calidad de servicios que debe aportar la empresa concesionaria y una inseguridad de los trabajadores que prestan estos servicios", ha indicado Boix.
PRIVATIZACIÓN COMPLETA
En su opinión, los actuales gobernantes pretenden una "privatización completa" de los hospitales públicos del país, en base a la reforma acometida el año pasado de la Ley de 1997 que ha tildado de "contrarreforma sanitaria", ya que a sus ojos implica un "cambio del sistema" sanitario público.
Así, ha añadido, no es algo que ocurre "al azar", sino que está "planificado", y está "más adelantado" en algunas comunidades, como Madrid, Valencia y Cataluña. Esta tendencia, ha dicho, se enmarca en las "ideologías neoliberales" que imperan en Europa y utiliza, además, la crisis como "excusa".
Además, ha avisado de que hasta ahora se ha aplicado una "parte muy pequeña" de lo que la normativa "permite", de modo que se puede ir "mucho más atrás", ya que la ley "permite acabar completamente con el sistema sanitario público".
A todo lo que puede pasar se suma lo que ya ha sucedido, que como ha recordado Boix pasa por la "exclusión" de una parte de la población del sistema sanitario, el alusión a los inmigrantes sin papeles, el "repago" farmacéutico, o las "restricciones" laborales, ya que se disminuyen las plantillas al no renovar contratos eventuales al tiempo que se aumenta la jornada laboral o se reduce el horario de atención a los usuarios.