Incendio de la nave industrial de Los Tanágos - 112 CANTABRIA
Las primeras analíticas del vertido de Los Tánagos no constatan muerte de peces ni afecciones ambientales significativas
Medio Ambiente refuerza las barreras de contención y limpia las balsas
SANTANDER, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria ha recibido ya algunos resultados de la primera analítica, realizada el pasado el miércoles, cuando se produjo un vertido de productos químicos después de que un incendio arrasara una nave industrial dedicada a pinturas en el polígono de Los Tánagos, en el municipio de Val de San Vicente, que, de momento, no constatan muerte de peces ni afecciones ambientales "significativas" en el entorno, según han informado a Europa Press fuentes del Gobierno.
A estos análisis del primer día para conocer el tipo de productos vertidos y el nivel de contaminación que había hace una semana, que aún no están completos, se suman otros de las direcciones generales de Medio Ambiente y de Aguas, así como del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA).
Y es que en los últimos días se han tomado analíticas tanto a los cauces como en la zona de la ría y se continua realizando un seguimiento en la evolución de la calidad de las aguas.
Por otra parte, según han indicado las citadas fuentes, desde la Dirección General de Medio Ambiente se están reforzando y recolocando de manera permanente las barreras del contención del vertido de productos químicos por personal especializado, que se mantiene en el lugar vigilando los trabajos.
Además, se está procediendo al vaciado de la balsas que se ejecutaron en el entorno de la nave con el fin de contener, en la media de lo posible, la llegada del vertido a los cauces.
El Ejecutivo desplegó un dispositivo urgente para gestionar tanto el vertido como los residuos generados tras el fuego que devastó esta infraestructura de unos 2.000 metros cuadrados, con una gran cantidad de productos de origen químico.
Debido a la tipología de las materias almacenadas en la nave, como pinturas y disolventes, desde el inicio de la intervención, las direcciones generales de Aguas y Puertos, y de Seguridad y Protección Ciudadana establecieron medidas preventivas de control un posible vertido de químicos, mezclados con el agua procedente de la extinción, al dominio público hidráulico y al dominio público marítimo terrestre.
Desde un primer momento se han realizado inspecciones exhaustivas para evaluar la magnitud del derrame y adoptar las medidas correctivas correspondientes. En la jornada del miércoles se desplegaron barreras absorbentes a lo largo del cauce afectado con el objetivo de retener las pinturas y disolventes vertidos y minimizar su propagación y el consiguiente impacto ambiental en los ecosistemas acuáticos y costeros.
Se procedió también a la toma de muestras, tanto del vertido como de las masas de agua afectadas, con el fin de analizarlas y evaluar su grado de contaminación.
El jueves se han realizado más mediciones, colocando nuevas barreras y enviado cisternas especializadas para la retirada de los residuos retenidos en dichas contenciones, con el fin de asegurar su correcta eliminación y evitar cualquier riesgo adicional.
Las labores de limpieza y vigilancia en la zona continúan con carácter prioritario y se mantienen equipos sobre el terreno para asegurar que no se produzcan más impactos en el medio ambiente.
En la misma línea de actuación para la mitigación de daños, se ha procedido también a la reconfiguración de la depuradora para el tratamiento adecuado de los residuos que llegaban a través del sistema de alcantarillado, y, a través del convenio que el Ejecutivo mantiene con la Asociación de Excavadores de Cantabria (AEXCA), se ha construido una balsa de retención de aguas de escorrentía contaminadas en el entorno del polígono industrial.
También se han esparcido diferentes productos absorbentes, como sepiolita y arena de sílice en la zona afectada por el incendio, para retener la parte más viscosa del residuo y de los productos químicos.
Asimismo, realizó una segunda balsa de retención en la finca adyacente.