Solvay genera un impacto económico de 120 millones de euros anuales en Cantabria

El grupo mantendrá la inversión anual de unos 30 millones de euros para el mantenimiento de instalaciones y nuevos equipamientos

Zárate da la mano a su sucesor, Heinz-Josef Welter
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Europa Press Cantabria
Actualizado: martes, 31 julio 2012 16:05

SANTANDER, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

La fábrica de Solvay en Torrelavega genera un impacto económico de 120 millones de euros anuales en Cantabria, una cifra estimada por la Universidad de Cantabria (UC) que ha destacado este martes el nuevo director alemán de la planta, Heinz-Josef Welter.

Así lo ha manifestado Welter en un desayuno informativo, en el que se le ha presentado como el sucesor, a partir de este miércoles, 1 de agosto, de José Luis Zárate, quien ha dirigido Solvay Química a lo largo de 16 años.

El nuevo director, que ya lleva tres meses en la región, ha indicado que se mantendrá un inversión de unos 30 millones de euros anuales para el mantenimiento de las instalaciones en "buenas condiciones" y nuevos equipamientos.

Aunque ha indicado que esta inversión anual se podría incrementar en caso de que algún nuevo proyecto necesitase nuevas instalaciones y equipamientos.

La planta cántabra de Solvay cuenta con 470 trabajadores en plantilla y con unos 350 trabajadores subcontratados --trabajan en la fábrica pero no están en plantilla--, un personal que, según ha ensalzado Zárate, "está muy bien preparado, es muy profesional y está muy comprometido" con el desarrollo de la planta.

En este sentido, ha hecho hincapié en que, en los últimos años, se ha realizado "una renovación importante" del personal, de forma que, actualmente, "el 50 por ciento de la plantilla es joven, consiguiendo así una buena conjugación de veteranía y juventud".

Asimismo, Welter ha opinado que "el personal es, sin duda, el capital más importante de la fábrica", por "su buena disposición", así como por "su alta preparación y compromiso".

La fábrica exporta "más del 50 por ciento" de su producción, principalmente a América del Sur y el Norte de Europa, ha detallado Zárate, que ha añadido que esto es lo que mantiene "la competitividad" de la planta.

INNOVACIÓN Y PROCESOS SOSTENIBLES

Welter ha enfatizado que, además de la competitividad para "superar la crisis", la fábrica de la capital del Besaya continuará, bajo su dirección, "apostando por la innovación y el desarrollo de nuevos procesos y aplicaciones sostenibles".

En concreto, ha indicado que, en el marco la "apuesta" por el I+D+i que ya se lleva a cabo, Solvay quiere "encontrar aplicaciones inteligentes para sus subproductos, así como mejorar su eficiencia y el impacto ambiental de los procesos".

Y para ello, ha manifestado que espera "contar con el trabajo y compromiso de los empleados, las administraciones y las personas del entorno", ya que tiene "confianza" de que "todos juntos, en equipo, lleven la fábrica adelante y superen los desafíos de futuro", ha dicho.

Welter ha señalado que le "complace enfrentar este nuevo desafío" de dirigir la planta cántabra de Solvay, "un nuevo reto" profesional en el que tendrá que "dar continuidad a esta fábrica, que es un referente en el grupo por su competitividad, así como mantener su vocación de innovación".

Por otro lado, Zárate ha considerado que Welter será "una gran director" para Solvay por "su gran competitividad profesional y su perfil humano".

A este respecto, ha indicado que el ingeniero alemán heredará, en "su debido momento", todos los cargos relativos a Solvay que él ostenta en diversos foros empresariales, excepto el del Consejo Social de la UC, un cargo que es "nominativo", ha explicado.

Antes de despedirse, Zárate ha recordado sus "mejores momentos" en la planta, como la celebración del centenario con la presencia del Rey Don Juan Carlos o cuando se han conseguido "inversiones importantes".

Mientras que los "peores", han sido cuando ha ocurrido "algún accidente" en la fábrica, porque son "una frustración" y "momentos delicados".

HEINZ JOSEF WELTER

El nuevo director de la planta torrelaveguense de Solvay tiene 58 años, está casado y tiene una hija de 12 años. Estudió ingeniería en Alemania, donde trabajó como investigador y docente en la universidad.

Su primer empleo en el grupo Solvay fue como ingeniero de producción en una de las fábricas alemanas, entre 1988 y 1992, tras lo que fue enviado a Bruselas, sede central del grupo, para trabajar en el desarrollo y mejora de las unidades de producción.

Después, ha dirigido durante ocho años la fábrica de Solvay Rheinberg, en Alemania, hasta su nombramiento como director general de Compras del grupo, un cargo desde que el que llega para dirigir la planta de Cantabria.

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