Archivo - Hospital Universitario Marqués de Valdecilla - GOBIERNO DE CANTABRIA - Archivo
SANTANDER 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Sector de Sanidad de UGT ha criticado este martes la "respuesta parcial e insuficiente" del Servicio Cántabro de Salud (SCS) a las situaciones "graves" de acoso laboral en el Hospital de Valdecilla y en el de Sierrallana, tras la reclamación que realizó el sindicato el 14 de noviembre del año pasado para que se cumpliera con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en los servicios de Anatomía Patológica de ambos centros hospitalarios.
Así, tres de las cuatro funcionarias del laboratorio de anatomía patológica del Hospital de Sierrallana de Torrelavega condenadas a prisión como autoras de delitos de coacciones hacia compañeros de trabajo que fueron pasando por el servicio desde el año 2011 han sido reubicadas en el turno de tarde del Hospital Marqués de Valdecilla como consecuencia de un informe elaborado por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del citado centro, mientras que las víctimas trabajarán en el de mañana. La cuarta condenada continúa en Sierrallana.
En un comunicado, UGT-Sanidad ha explicado este martes que el propio SCS reconoce en su respuesta al sindicato "la existencia de un riesgo psicosocial muy elevado" por la convivencia laboral entre trabajadoras víctimas de acoso y condenadas en sentencia penal firme por ello.
"Los propios informes de los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales del SCS advierten de riesgos graves para la salud psicofísica de las víctimas, como la ansiedad o la depresión; pero no se ha realizado ningún test o evaluación específica de riesgos psicosociales a las personas trabajadoras", ha denunciado el secretario de UGT-Sanidad en Cantabria, Fernando Carmona.
"En Valdecilla se han adoptado por fin medidas organizativas de separación tras años de inacción y únicamente después de la presión sindical y judicial y, lo que es más preocupante, en Sierrallana no se ha hecho nada, no se ha adoptado medida preventiva alguna", ha denunciado.
El sindicalista ha afirmado al respecto que en Sierrallana "no se adoptan medidas supuestamente por la situación de incapacidad temporal de la persona condenada que presta servicios allí, pese a que existen alternativas organizativas viables que permitirían evitar la coincidencia entre víctimas y acosadora y facilitar la recuperación de las trabajadoras afectadas".
Además, ha afirmado que esta forma de actuar "no es un caso aislado, sino una práctica reiterada de pasividad institucional que acaba provocando que sean las víctimas quienes abandonen el puesto mediante traslados o bajas laborales prolongadas, cronificando y agravando los conflictos".
NUEVO PROTOCOLO DE ACOSO
Carmona ha indicado que el SCS trabaja actualmente, junto a las organizaciones sindicales, en la elaboración de un nuevo protocolo de acoso, pero este proceso "no puede justificar la inacción ni sustituir a la aplicación inmediata de las herramientas legales y preventivas ya existentes".
En este sentido, el sindicato ha apuntado a un nuevo presunto caso de acoso laboral en el Servicio de Cirugía Torácica de Valdecilla, del que ha tenido conocimiento, y que "refuerza la urgencia de una respuesta firme, inmediata y eficaz por parte de la Administración sanitaria", ha añadido el secretario de Sanidad de UGT en Cantabria.
Para el sindicalista, la responsabilidad de evitar y corregir estas situaciones recae "en toda la cadena de mando" y no aplicar la normativa "convierte a la Administración en corresponsable del daño sufrido por las personas trabajadoras".
Por ello, Carmona ha exigido "evaluaciones reales de riesgos psicosociales, la adopción de medidas preventivas eficaces que garanticen la protección real de las víctimas, la activación inmediata de los protocolos de acoso y una política clara de tolerancia cero frente al acoso laboral".
"La protección de la salud y la dignidad de las personas trabajadoras no admite demoras y UGT continuará denunciando cualquier situación que vulnere la dignidad, la salud y los derechos de las personas trabajadoras; mirar hacia otro lado no es neutral, es una forma de responsabilidad", ha concluido.