TOLEDO 18 May. (EUROPA PRESS) -
Un total de 11 inquilinos de las viviendas municipales del barrio de Santa Bárbara ya han firmado el contrato de traslado a las viviendas construidas por la Empresa Municipal de Vivienda (EMV) en el número ocho de la calle Navidad.
Según ha recordado la propia EMV en nota de prensa, estos contratos responden a la decisión tomada por la Junta de Gobierno local el 20 de abril de 2011, en la que se establecía adjudicar los pisos de nueva construcción a los inquilinos de las viviendas municipales existentes en esa misma calle y las aledañas.
Una aclaración que la EMV ha realizado con motivo de las críticas lanzadas por el número 'dos' de la candidatura del PP a la Alcaldía, Arturo García-Tizón, quien señaló durante una visita al barrio de Santa Bárbara que los 'populares' abordarán si ganan las elecciones el problema de las casas de las Calles Navidad y Reyes Magos.
Por ello, la EMV ha puntualizado que sólo quedan pendientes tres contratos de realojo, debido a que sus inquilinos se niegan al traslado por considerar que la nueva vivienda no es adecuada o que tiene un coste excesivo.
Una decisión por parte de los antiguos inquilinos que la Empresa municipal respeta, aunque, según ha dicho, implica posponer futuras actuaciones en la zona hasta que se complete el realojo.
Sin embrago, la Empresa ha mostrado su intención de ir derribando las manzanas completas de casas bajas que queden desalojadas, urbanizando por fases e incluso iniciando la construcción del nuevo edificio si ello es posible.
Las nuevas viviendas donde se prevé hacer el realojo son viviendas protegidas de régimen especial y el importe de los alquileres es el establecido en la normativa de la Junta de Comunidades, por ejemplo 165 euros (gastos de comunidad incluidos) por una vivienda 62 metros útiles.
Eso significa que para ciertas rentas familiares puede suponer una carga apreciable y esa es la razón por la que los Servicios Sociales municipales y la propia EMV se han ofrecido a gestionar a estos inquilinos las ayudas existentes, que pueden llegar al 40 por ciento del coste total anual del alquiler.