Fallece el pintor alcarreño Carlos Santieseban


Actualizado 25/03/2015 23:26:18 CET

GUADALAJARA, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El conocido pintor Carlos Santiesteban, de 87 años, Hijo Predilecto de Guadalajara, ciudad a la que da nombre a una calle, ha fallecido esta en la tarde de este miércoles en su domicilio particular, donde ha sido encontrado.

   Este prestigioso pintor, que también contaba con el reconocimiento del Gobierno de Castilla-La Mancha, nació en el año 1927 en Guadalajara capital y pronto se inició en el mundo de las artes plásticas bajo la tutela de su madre, y poco a poco fue ganando reconocimiento por sus cuadros y los figurines y escenografías que acompañaron a compañías de danza, teatro y cine.

   El Ayuntamiento de Guadalajara ha expresado su pesar por el fallecimiento de este artista, Hijo Predilecto de la ciudad desde el 7 de abril de 1999 y que hasta el último momento ha ejercitado su pasión por la pintura.

   Pese a su edad y su estado de salud en los últimos tiempos, el pintor seguía ofreciendo clases de pintura a un número muy limitado de alumnas, a las que día a día obsequiaba con sus conocimientos por este arte.

   El alcalde, Antonio Román, ha manifestado que "su pérdida es una triste noticia para Guadalajara, ciudad a la que estaba profundamente arraigado". "Carlos Santiesteban era una figura muy reconocida y querida en Guadalajara", ha dicho.

   De hecho, por parte del Ayuntamiento, han sido varios los reconocimientos que se le han realizado: se le dedicó una sala en la zona noble del Consistorio, que recoge algunas de sus obras, y también se dio su nombre a una céntrica calle de la ciudad.

   Hace sólo unos meses, el pasado 19 de septiembre, se inauguraba en el Palacio del Infantado su última exposición titulada 'Óleos sobre Castilla-La Mancha. Algunos retratos', donde estuvo arropado por familiares, amigos, vecinos de Guadalajara y autoridades. En esa ocasión él mismo reconocía que el mayor logro alcanzado a lo largo de su "avanzadísima" vida, había sido el "ser artista y no otra cosa".

   La casa en la que vivía el artista, situada en la calle Teniente Figueroa, fue adquirida por el Ayuntamiento para convertirla en museo una vez que el pintor falleciera.