Agente de la Guardia Civil. - GUARDIA CIVIL
TOLEDO, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Equipo @ de la Compañía de Torrijos, en el marco de la operación 'Hamis Bank', ha investigado a un varón de 23 años como presunto autor de un delito de estafa cometido mediante la modalidad conocida como 'phishing'.
La investigación se inició tras la denuncia presentada por la víctima, quien manifestó haber recibido un mensaje de texto (SMS), aparentemente remitido por su entidad bancaria, alertando de forma urgente sobre una supuesta transferencia fraudulenta en su cuenta, según ha informado la Guardia Civil por nota de prensa.
Minutos después, para dar mayor credibilidad al engaño, la víctima recibió una llamada telefónica de un supuesto "asesor de seguridad" de la entidad bancaria, quien, empleando técnicas de manipulación y engaño, guió a la víctima para que llevase a cabo una serie de operaciones de manera urgente, tendentes a proteger sus fondos.
Sin embargo, la operación que realmente se llevó a cabo fue la autorización de una transferencia por un total de 5.600 euros a una cuenta controlada por los estafadores.
Tras tener conocimiento de los hechos, el Equipo @ de la Compañía de Mora activó de inmediato los protocolos de emergencia financiera.
Gracias a la rápida actuación de los agentes, fue posible bloquear la operación antes de que los estafadores hicieran desaparecer el dinero transferido, logrando así la recuperación íntegra de los fondos y su devolución a la víctima.
Tras la recuperación del capital, la investigación continuó con el objetivo de identificar a los presuntos autores, reconstruyendo la huella digital del delito.
El avance fue posible gracias a la estrecha colaboración con el Equipo de Investigación Tecnológico (Edite) de Algeciras (Cádiz), cuyas gestiones operativas resultaron determinantes para localizar al presunto autor de los hechos, procediendo a su investigación y puesta disposición judicial.
La Guardia Civil recuerda que las entidades financieras nunca solicitan claves de acceso, contraseñas o códigos de verificación a través de llamadas telefónicas, SMS o correo electrónico.
Asimismo, tampoco requieren la realización de transferencias para cancelar operaciones supuestamente fraudulentas o proteger fondos.
Ante cualquier mensaje sospechoso, se recomienda no acceder a enlaces, no facilitar información personal o bancaria, finalizar la llamada y verificar la información contactando directamente con la entidad financiera a través de canales oficiales.