TOLEDO, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los forenses que realizaron la autopsia al cuerpo del hombre cuyo cadáver apareció en el río Tajo, a su paso por la localidad toledana de Cebolla, aseguraron hoy que murió "indefenso", asfixiado y bajo los efectos de un sedante, por lo que indicaron que "es muy probable" que estuviera en estado de letargo o coma en el momento de su muerte y que "puede" que no se enterase de la misma.
Así lo manifestaron durante la cuarta sesión del juicio con jurado popular que se celebra en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Toledo contra J.G.A.N., el hombre de nacionalidad colombiana acusado de un delito de asesinato con alevosía por la muerte de su compañero sentimental, de 48 años; cuyo cadáver arrojó además, supuestamente, al Tajo.
Igualmente, confirmaron que se trató de una muerte homicida por asfixia mecánica, por lo que descartaron que se hubiese ahogado al haber sido encontrado su cuerpo en el río Tajo. "No estaba ahogado en el río, sino que se ahogó por la oclusión de la vías respiratorias", afirmaron.
De este modo, señalaron que al quitarle al cadáver la bolsa que le rodeaba la cabeza y que estaba "fuertemente" sujeta con cinta para embalar que taponaba tanto sus orificios nasales como su boca, encontraron restos de vómito que resultó ser la misma sustancia que encontraron en el estómago de la víctima y que también se hallaba en los pulmones, "algo solamente explicable en situación de asfixia".
Los forenses descartaron también que el fallecimiento se debiera a otras causas como los golpes que presentaba la víctima en la cabeza o una serie de lesiones que presentaba en el cuello que, según dijeron, "no fueron vitales". Además apuntaron que durante la autopsia no encontraron signos de lucha o de defensa en el cuerpo.
ANÁLISIS TOXICOLÓGICO
En cuanto al análisis toxicológico al que se sometió al fallecido, confirmaron igualmente que en su sangre había restos de flurozepan en cantidades tóxicas. Este medicamento se utiliza específicamente para que se produzca sueño y su dosis terapéutica está entre los 15 y 30 miligramos que equivale a una cápsula, por lo que más de una dosis, que es lo que al parecer tomó el fallecido, "puede ocasionar letargo o estado de coma".
Por último, sobre la hora de la muerte, apuntaron que la autopsia la llevaron a cabo el 25 de septiembre y que se fijó el plazo del fallecimiento en unos cinco días antes por el estado de putrefacción del cuerpo y las circunstancias ambientales. Así, concretaron que se produjo dos o tres horas antes de la última ingesta de comida, que además coincidía con el contenido hallado en el estómago.
De otro lado, tres de los agentes de la Guardia Civil que participaron en la investigación del caso, explicaron que, tras la identificación del cadáver el 26 de octubre comenzaron a investigar todo el entorno del fallecido "sin descartar ningún entorno familiar".
Tras asegurar que no encontraron indicios en su investigación que les llevase al partido político en el que militaba el fallecido, ni en su familia, ni en el joven armenio con el que iba a iniciar una nueva relación, ni en su entorno laboral; señalaron que pidieron la intervención del teléfono del acusad por ser la última persona que lo vio, debido a que el fallecido no se llevó nada a su retiro y porque no avisó.
Igualmente, y tras el análisis de la relación de llamadas del teléfono de la empresa y del teléfono personal del fallecido, señalaron que el imputado le llamó dos veces antes de su desaparición pero no después, ya que tras el día 20 de septiembre de 2006 ya no hay llamadas a estos dos teléfonos, únicamente mensajes de texto "aunque sabíamos que no era dado a mandar mensajes", señalaron.
Por último, manifestaron que en el registro de la casa del fallecido, de la que destacaron su limpieza, buscaron un saco de dormir y una bandera de España con el toro de Osborne que no encontraron y que recogieron las medicinas que allí había porque el forense había encontrado restos de alguna sustancia tóxica en el cuerpo. Además, uno de ellos dijo que no se encontraron en la casa indicios de forcejeo, aunque incidió en que pasó bastante tiempo desde que sucedieron los hechos hasta el registro.
CONCLUSIONES
Durante el juicio, que se reanudará mañana, a las 9.30 horas con la lectura de las conclusiones por parte del Ministerio Fiscal y los abogados de la acusación particular y la defensa, tanto la fiscal como el abogado defensor elevaron sus conclusiones a definitivas, mientras que el letrado de la acusación particular retiró la agravante de ensañamiento y añadió la de parentesco.
De este modo, se adhirió a las tesis del Ministerio Público que pide 20 años de prisión para el acusado como autor material de un delito de asesinato con alevosía con agravante de parentesco, con la diferencia de que pide la máxima pena contemplada en el Código penal en este caso, es decir, 25 años. Por su parte, la defensa del acusado pide su total absolución.