TOLEDO, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
C.G.C., el hombre acusado de cometer un delito continuado de abuso sexual a una menor en el verano del 2007 en la localidad toledana de Noblejas, se ha declarado inocente y ha dicho que no mantuvo relaciones con la joven --que entonces tenía 15 años--, mientras que la víctima ha incidido en que mantuvo "muchas" relaciones completas con él y que eran consentidas "porque le quería".
Durante la vista oral celebrada en la Audiencia Provincial de Toledo, el acusado ha negado que mantuviera una relación sentimental con la víctima y la llamara diariamente --entre 2005 y 2007-- desde el teléfono del polideportivo en el que sigue trabajando en Noblejas. Además, ha dicho que la relación que mantenía con ella era "como la de un usuario más de las instalaciones".
"Me la he cruzado alguna vez", ha señalado el acusado, quien ha añadido que en ningún momento prometió a la entonces menor que abandonaría a su esposa para estar con ella o que la llevara a centros comerciales --junto a la prima y una amiga de la joven-- para compararla chucherías o cervezas.
También ha negado que mantuviera una relación íntima con los padres de la víctima y se ha llegado a preguntar por qué se ha interpuesto una denuncia contra su persona por supuestos abusos sexuales.
DESDE EL PRIMER MOMENTO
Por su parte, la víctima --que en la actualidad tiene 20 años-- ha sostenido que el acusado y ella "eran pareja" y que mantuvieron relaciones sexuales "desde el primer momento" en que comenzaron la relación. "Todo esto me pilló de improvisto y estaba confundida", ha declarado.
"Yo le quería y por eso no podía decir que no", ha asegurado la joven tras un biombo, quien ha añadido que la razón por la que estaba con el acusado era porque le decía que iba a dejar a su mujer.
Asimismo, ha sostenido que recibía "muchas llamadas todos los días" por parte del procesado desde el teléfono del polideportivo en el que trabajaba y ha añadido que sus padres y él eran "muy amigos".
También ha contado que mantuvo relaciones sexuales varias veces dentro del coche del acusado --aparcado en las afueras del pueblo-- mientras dos de sus amigas estaban presentes en el interior del vehículo y que aunque éstas trataban de interrumpirlas, ella decía que la dejaran.
Unos hechos que han corroborado estas dos amigas de la joven quienes durante su testimonio han dicho que ellas se encontraban en la parte delantera del coche y el acusado y la víctima detrás. Pese a que han asegurado que no vieron cómo practicaban sexo, han señalado que lo hacían porque escuchaban gemidos, y han agregado que la joven estaba "coladísima" del hombre.
NEGÓ LOS HECHOS
Durante el juicio también ha declarado la madre de la joven, que ha dicho que se enteró de los hechos por una vecina, por lo que fue a preguntarle al mismo acusado --con el que mantenía una relación de amistad-- y lo negó.
Aunque ha dicho que en marzo de 2007 se enteró que el acusado había tocado a su hija los pechos y el trasero, no le denunció porque "no quería problemas en aquel momento". "Lo dejé pasar y cada uno por nuestro lado", ha agregado.
No decidió denunciar, según ha añadido, hasta el día en el que se enteró que el acusado y su hija habían quedado a las afueras del pueblo y decidió ir a ese mismo lugar, donde encontró a su hija esperando y cuando llegó el procesado con su coche "salió huyendo", ha dicho.
Según ha declarado la madre, a raíz de estos hechos, su hija ha precisado atención psicológica y tratamiento con fármacos. Además, ha acusado al hijo de acusado de amenazarles e insultarles y de mirar "con intimidación" a la joven.
NINGÚN TRASTORNO
Durante el juicio ha declarado igualmente el médico forense que reconoció a la menor, quien ha señalado que no llegó a ninguna conclusión en su informe por que ella no quería hablar. No obstante, ha dicho que no padece ningún trastorno psicológico.
También ha declarado la psicóloga de la menor, quien ha dicho que después de los hechos se encontraba "en un estado bastante depresivo" por la ruptura de una relación sentimental, que ha descartado que pudiera haber sido inventada.
Igualmente, ha dicho que se trataba de una menor "vulnerable que se dejaba llevar" por una dependencia emocional "muy grave hacia el acusado". Además, ha dicho que su timidez y carácter introvertido "es compatible" con mantener relaciones sexuales delante de sus amigas porque "no son adultos y eran personas de confianza".
CONCLUSIONES DE LA PARTES
Tanto la acusación particular como el Ministerio Público han cambiado sus conclusiones para adaptar los hechos a una reforma del Código Penal que entró en vigor en 2011, algo que no cambia su petición de seis años de cárcel para el acusado por un delito de abuso sexual.
La abogada de la acusación particular, María del Mar García Ramírez, ha dicho que el hecho de que las relaciones sexuales fueran consentidas no descarta los abusos y que lo que hay que valorar en este proceso es "si concurre una situación de engaño" y si ese consentimiento "es plenamente válido". Así, ha asegurado que el acusado "la hizo pensar que la relación era lo que no era".
Por su parte, el abogado de la defensa, ha señalado durante el juicio que los testigos de la acusación han llevado al juicio "la lección sabida" e incluso ha dejado entrever que la familia de la joven quiere cobrar la indemnización que pide su abogada.
Además, ha dicho que con las pruebas practicadas no hay elementos suficientes para condenar a su patrocinado y ha apelado a la presunción de inocencia para pedir su libre absolución. En caso de una "hipotética" condena, ha pedido que se aplique la atenuante de dilación indebida del proceso.