TOLEDO 21 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos UGT, CCOO y SIC-GS no aceptarán el Plan de Reordenación de Recursos Humanos con que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) quiere recolocar a los 180 empleados del Servicio de Lavandería de cuatro hospitales de la región y mantendrán las concentraciones de los jueves frente a los hospitales llevadas a cabo hasta ahora.
Así lo manifestaron en rueda de prensa la secretaria regional del sector de Sanidad y Servicios Sanitarios de FSP-UGT, Paqui Sardón; el secretario general del sector de Sanidad de CCOO, Juan Miguel González, y el secretario general de SIC-GS, José Martínez, quienes se negaron a que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha privatice el Servicio de Lavandería de los hospitales de Guadalajara, Toledo, Ciudad Real y Valdepeñas.
Por ello no darán el visto bueno al Plan de Reordenación de Recursos Humanos que el SESCAM va a presentar mañana en la Mesa Sectorial de Sanidad. Además, los tres sindicatos presentarán en esta reunión las 5.000 firmas recogidas en todos los centros sanitarios de la región en apoyo a los 180 trabajadores afectados por la externalización del Servicio de Lavandería y en contra de la privatización de la Sanidad Pública.
UGT, CCOO y SIC-GS "no están de acuerdo con ningún tipo de privatización, externalización o destrucción de empleo público, porque puede ser el principio de la privatización de todo el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, tal y como ha ocurrido en otras comunidades autónomas, donde prima la rentabilidad económica por encima del servicio a los pacientes".
"Si el SESCAM quiere mejorar la rentabilidad de este servicio, lo que debería plantear es una gestión objetiva, adecuando las instalaciones a las necesidades existentes y reconociendo el buen funcionamiento de este servicio, gracias al esfuerzo de los trabajadores", apuntan.
De hecho, consideran que los costes del Servicio de Lavandería en los hospitales afectados son "perfectamente asumibles" por el SESCAM y que esto "no es más que otra maniobra para dejar de gestionar servicios públicos por la falta de interés del propio Servicio de Salud, tanto en el bienestar de los usuarios como en mantener el empleo público".