Concentración celebrada en la capital leonesa el pasado día 2 de septiembre en apoyo a Ceuta, donde se produjeron varios episodios de acoso a periodistas. - EUROPA PRESS
LEÓN 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Periodistas de León (APL) ha expresado su "más rotundo rechazo" a los episodios de acoso sufridos por varios compañeros y compañeras de la profesión durante la concentración convocada el pasado miércoles día 2 en la capital leonesa en solidaridad con Ceuta.
Según los testimonios recabados, al menos una periodista de Televisión Española y un equipo que informaba para La Sexta sufrieron insultos, increpaciones y presiones para impedir su cobertura informativa.
La APL ha manifestado su solidaridad con todos los profesionales agredidos e insultados, así como con quienes tuvieron que salir en su ayuda y ha reconocido su profesionalidad al continuar informando "en condiciones que nunca deberían darse". "Estos hechos no son un caso aislado. Se suman a una sucesión de episodios similares vividos en las últimas semanas en distintos puntos de España --Madrid, Barcelona o la propia Ceuta--, donde informadores han sido insultados, empujados y agredidos mientras cubrían movilizaciones. Esta reiteración confirma una tendencia que debe preocupar a toda la sociedad, no solo a la profesión periodística", ha recalcado.
En este contexto, la APL ha insistido en que informar no es tomar partido y en que agredir, insultar o impedir el trabajo de un periodista es atentar directamente contra el derecho de la ciudadanía a estar informada. "Ejercer el periodismo con libertad y seguridad es una condición básica de cualquier sociedad democrática", ha subrayado.
Por todo ello, la Asociación ha reclamado a los organizadores de manifestaciones y concentraciones que adviertan expresamente a los asistentes de la obligación de respetar el trabajo de los medios de comunicación, con independencia de su línea editorial y ha exigido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad una actuación firme y decidida ante este tipo de episodios, con la identificación y sanción a los agresores, de forma que la impunidad no se convierta en un incentivo para repetir estas conductas.
Del mismo modo, ha solicitado a los representantes públicos y a los partidos políticos que se abstengan de alimentar con sus discursos y actitudes un clima de hostilidad hacia la prensa y que condenen "sin ambigüedades" cualquier ataque a la libertad de información, "venga de donde venga". Asimismo, ha recordado que los periodistas "no son el enemigo", sino quienes garantizan que la ciudadanía pueda formar una opinión libre e informada.